La Comisión Europea ha dado un mes de plazo a la entidad financiera franco-belga Dexia para remitirle explicaciones y esclarecer las dudas del Ejecutivo comunitario sobre su viabilidad a largo plazo, algo que Bruselas pone en duda pese a la inversión de 6.400 millones de euros de los Gobiernos belga, francés y luxemburgués para recapitalizar el banco y las posteriores garantías que concedieron por valor de 150 millones de euros para asegurar su viabilidad a medio plazo. "No está claro que Dexia encontrará en el futuro fuentes para su financiación a largo plazo" pese a las ayudas masivas acordadas por Bélgica, Francia y Luxemburgo en septiembre de 2008 para recapitalizar el banco y las posteriores garantías concedidas, según el Ejecutivo comunitario.