La Comisión Europea ha anunciado hoy la apertura de un nuevo proceso de infracción al Reino Unido por la desviación del déficit público, tras constatar que este ejercicio superará el umbral del 3% del PIB fijado en el Pacto de Estabilidad. Según la información facilitada por Londres, las finanzas públicas británicas tendrán un saldo negativo en el ejercicio fiscal 2008/2009 del 3,2% del PIB. El ejecutivo de la UE -que augura un déficit ligeramente superior, del 3,3%, tanto para este ejercicio como para el próximo- reconoce que esa cifra está "cerca del valor de referencia", pero deja claro que no puede considerarse excepcional ni temporal.
En un comunicado, el comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia, ha destacado que la situación presupuestaria del Reino Unido se ha ido deteriorando en el último año, hasta volver a superar el límite que marca el Pacto de Estabilidad, lo que obliga a Bruselas a abrir un nuevo procedimiento sancionador. Este expediente llega sólo ocho meses después del cierre del anterior, en octubre, aunque la Comisión ya advirtió entonces de que el proceso de consolidación presupuestaria en el Reino Unido iba más despacio de lo que debería. El ejecutivo de la UE hace hincapié en que, desde el ejercicio 2002/2003, Londres no ha sido capaz de dotarse de un "margen de seguridad" en su política fiscal para evitar volver al déficit excesivo en los momentos bajos del ciclo. Critica la expansionista política de gasto aplicada en 2007/2008, a pesar del fuerte crecimiento, lo que condujo a un aumento del déficit desde el 2,6% al 2,9% del PIB. También subraya que, aunque se mantiene por debajo del límite del 60% del PIB establecido en la normativa comunitaria, la deuda pública sigue una tendencia alcista desde 2001 y alcanzó el 43,8% el año pasado. También en el ámbito presupuestario, la Comisión ha propuesto hoy el cierre del procedimiento por déficit excesivo abierto contra Polonia, una vez comprobado que Varsovia ha sido capaz de corregir la desviación de manera sostenible. Tras el cierre del expediente polaco, que deben ratificar todavía los Veintisiete, sólo quedaba un Estado miembro, Hungría, inmerso en un proceso por déficit excesivo, al que ahora se sumará, previsiblemente, el Reino Unido.