El primer ministro británico, Gordon Brown, reconoció hoy la necesidad de mostrar "humildad" ante los ciudadanos por los efectos de la crisis, pero rechazó pedir disculpas, como le reclama parte de su Gabinete, puesto que considera que se trata de un problema "global", no de "errores del Gobierno". En una entrevista concedida a la BBC en Estados Unidos, donde hoy se convertirá en el quinto mandatario de su país en dirigirse a las dos cámaras del Congreso, Brown asumió la "responsabilidad colectiva" por el colapso de todas las economías del mundo pero insistió en que "lo que pasó, como todo el mundo entiende, es que el sistema financiero en su conjunto se paralizó".