El primer ministro británico, Gordon Brown, pronosticó hoy que la sequía crediticia que ha paralizado a las empresas del país desde el estallido de la crisis financiera empezará a remitir en los próximos meses. En declaraciones a la BBC, Brown basó su pronóstico en los acuerdos alcanzados con el Royal Bank of Scotland (RBS) y el Lloyds Banking Group, en los que el Estado tiene amplia participación, que harán llegar al mercado financiero 40.000 millones de libras (55.450 millones de dólares, 43.400 millones de euros) adicionales. Brown, que fue ministro de Economía durante diez años en los gobiernos de Tony Blair, asumió su parte de responsabilidad en el colapso del sistema financiero, pero dijo que no rehuye ninguna de las decisiones adoptadas como ministro o como primer ministro.