El grupo farmacéutico estadounidense Bristol-Myers Squibb anunció hoy un agresivo plan de reestructuración de la compañía que comprende la reducción de su plantilla en cerca de un 10% entre 2007 y 2010. Asimismo, la empresa indicó que reducirá gradualmente su cartera de productos hasta un 60% en 2011 y cerrará más de la mitad de sus plantas hasta 2010. A través de estas medidas, la compañía prevé obtener un ahorro antes de impuestos cercano a los 1.500 millones de dólares (1.022 millones de euros) hasta 2010, mientras que los costes asociados al plan se situarán entre 900 y 1.100 millones de dólares (613 y 750 millones de euros).