BME cumple su primer ejercicio en el parqué con una revalorización del ………………….por ciento y con una lista de recomendaciones positivas bajo el brazo. La posibilidad de que el gestor de las bolsas españolas entre en el mapa de consolidación que vive el sector lleva a los expertos a apostar por la compañía, pero no es el único atractivo de BME. En menos de un año, ha conseguido acceder al “mejor escaparate” de la bolsa –al Ibex 35-, cuenta con una eficiente y es una de las más rentables del Viejo Continente, pero no faltan los “puntos flacos”. El principal afecta a todo el sector y no es otro que la aplicación de la nueva directiva MiFid. Una regulación que facilita a los propios bancos y brokers la creación de sus propias plataformas de negociación y cuya aplicación está a la vuelta de la esquina.
Los analistas consideran que el punto fuerte de BME en este momento es su oportunidad sectorial. El mercado lleva tiempo especulando con la posibilidad de que Bolsas y Mercados Españoles sea objeto de una OPA por parte de alguno de los grupos que se están formando en Europa y EE.UU: NYSE-Euronext, Nasdaq-OMX, Deustche Borse-Eurex – que está detrás del ISE, el segundo mayor mercado de opciones estadounidenses- y ahora, LSE-Borsa Italiana, aunque Nasdaq parece bloquear la operación. Y es que la española, junto con la griega, se ha quedado sin pareja en este baile. Marian Fernández, gestora de renta variable de Inversis Banco reconoce que son pocos los que “quedan por mover ficha en el viejo continente” y recuerda que lo que más se ha comentado es una posible unión de BME con la bolsa germana. De momento, sobre la mesa sólo hay especulaciones y, de hecho, la compañía no hace sino defender el valor intrínseco del holding y reiterar que cuenta con un futuro brillante como actor individual. Pero, si tenemos en cuenta los ratios que se están pagando en operaciones similares, a nadie se le escapa que la compañía presidida por Antonio Zoido tiene un claro potencial. Fernández destaca que “los multiplicadores comparables hablan de un rango de valoración para la compañía de entre 48 y 52 euros”, mientras que, de no producirse una operación corporativa, BME “se quedaría en la parte baja de este rango”. ( Ver cuadro 1)