El grupo BFA-Bankia arroja una valoración negativa de 13.635 millones de euros según las conclusiones de auditores independientes–HSBC, Credit Agricole y Rotschild–.

La valoración del grupo es más negativa de lo esperado en un principio, pues se esperaba que ésta fuera cero.  Así se lo comunicó ayer el equipo gestor, presidido por José Ignacio Goirigolzarri, al consejo de administración del Banco Financiero y de Ahorros (BFA).

La valoración presentada al consejo supone que la conversión de los 4.465 millones de participaciones preferentes en acciones de BFA se traduce en la nacionalización del 100% de la matriz del grupo. Todos los consejeros de BFA presentaron ayer su dimisión, y fueron sustituidos por un consejo formado por técnicos, con cuatro consejeros del banco, uno del FROB y presidido por Goirigolzarri.

El canje de los 4.465 millones de euros que esta entidad recibió el año pasado como ayuda a través de participaciones preferentes otorgan al Estado este 45 por ciento, un porcentaje que podría aumentar dependiendo de la cuantía de capital adicional que reciba, y que el presidente José Ignacio Goirigolzarri cifró en 19.000 millones. Esta nueva aportación correrá a cargo de los fondos europeos y está previsto que, a cambio, Bankia deba adoptar severas condiciones.
De esta manera, se cumple la primera parte del plan de recapitalización de Bankia, que contemplaba el canje de las preferentes suscritas por el Estado por acciones de la entidad. A lo largo del mes de julio se producirá la ampliación de capital en BFA por importe de 19.000 millones de euros. Y en octubre, una nueva ampliación, en este caso en Bankia, por 12.000 millones.