BFA, la filial inmobiliaria de Bankia, ha salida a dar explicaciones.  Según ha respondido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, sus cuentas anuales están sin auditar ante la complejidad del ejercicio 2011, en que se produjo la transformación de sus siete cajas de ahorros en un banco y una salida a Bolsa.

La entidad precisa que por esta razón el auditor Deloitte ha requerido mayor tiempo y que el informe de auditoría estará disponible cuando se convoque la junta general de accionistas que se producirá la próxima semana.

BFA-Bankia indica que depositó fisicamente sus cuentas anuales formuladas sin auditar el pasado 30 de abril en el registro de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

En tanto la configuración de la información remitida por BFA-Bankia no permitió utilizar el sistema informático preceptivo para publicar las referidas cuentas, la CNMV procedió a solicitar a Bankia un hecho relevante para la publicación de sus cuentas anuales y las de su matriz.

Debido a la extensión y configuración técnica del documento a remitir por BFA-Bankia, ésta no pudo remitir la información solicitada hasta última hora del jueves 3 de mayo, lo que hizo imposible que las cuentas estuvieran disponibles hasta esta mañana.

Dada la complejidad de constituir un grupo nuevo durante 2011, año en que se produjo la transformación de las siete cajas en un banco, así como diversas segregaciones de activos y la salida a Bolsa de Bankia, el auditor ha requerido un mayor plazo de tiempo para finalizar sus trabajos "que se desarrollan con total normalidad", sostuvo el grupo.

En este sentido, recalca que en el momento de la convocatoria de la junta de accionistas, que se llevará a cabo la próxima semana, el informe de auditoría estará disponible y se remitirá a la CNMV.