Banesto anunciará mañana un beneficio neto atribuido de 772 millones de euros en 2007, alrededor de un 40% menos que el registrado en 2006, debido a los ingresos extraordinarios que obtuvo ese año por la venta de la inmobiliaria Urbis, según la media de los analistas consultados por EFE. La entidad presidida por Ana Patricia Botín dará, de esta forma, el pistoletazo de salida a la presentación de los resultados obtenidos en 2007 por las entidades financieras españolas, un ejercicio marcado por la crisis de liquidez que planea sobre el sector desde el colapso de las hipotecas de alto riesgo ocurrido el pasado verano en Estados Unidos.
Para los expertos de Ibersecurities, Banesto logrará ganar 764 millones de euros netos, lo que representará un incremento del 13,5% en comparación con el beneficio neto recurrente de 2006, es decir, el que no tiene en cuenta los extraordinarios procedentes de Urbis. Según esta casa, el margen de intermediación -diferencia entre ingresos por créditos y gastos por depósitos más dividendos- reflejará la fuerte subida de tipos a corto plazo registrada en el cuarto trimestre de 2007 y se situará en 1.435 millones, un 16,2% más, en tanto que el margen de explotación será de 1.281 millones, un 9,5% más. Desde JP Morgan pronostican, por su parte, que Banesto obtendrá un beneficio neto de 778 millones de euros, con un margen de explotación que alcanzará los 1.309 millones tras crecer el 11,9%, según estos expertos. Según JP Morgan, aún no es posible calibrar con exactitud los efectos reales que tendrá en las cuentas de las entidades financieras españolas la crisis crediticia que afecta todavía a los mercados, aunque sus efectos podrían notarse más a largo plazo, combinados con un entorno macroeconómico que se prevé inestable. Por último, los analistas de Ahorro Corporación prevén que el beneficio neto se situará en 774,2 millones de euros, un 15% más que la ganancia recurrente obtenida en el mismo periodo de 2006. Para estos expertos, uno de los principales focos de atención será el esperado empeoramiento de la calidad del crédito, con un ratio de mora que alcanzará el 0,50%, aunque las noticias serán mejores en el caso del ratio de eficiencia, que creen que mejorará hasta el 42,5% desde el 46% de 2006.