En lo que respecta a las entidades financieras en España, aparte de los préstamos a particulares (20% de desempleo en ese segmento de clientes) y a empresas no promotoras inmobiliarias (facturaciones menguantes en los dos últimos años para un nivel de endeudamiento bancario similar. Aquí simplemente se ha maquillado con refinanciaciones la situación de muchas pymes que están a punto de caer), tenemos principalmente los préstamos promotores (Casi 400.000 millones de €) y la deuda soberana (casi 250.000 millones de € en deuda de España y Portugal. Y sólo por comentar a estos dos países. Hay más deuda pública en manos de los bancos). Dejemos aparte ahora los préstamos con otras entidades bancarias, otras instituciones,…

Si analizamos a cada uno de estos segmentos de clientes tendríamos lo siguiente:(Hablamos siempre en términos generales)

- En el segmento de particulares, puede que suba la mora, pero el riesgo comercial está muy repartido.

- En el segmento de empresas no inmobiliarias, el riesgo comercial está también repartido, pero este sector se ve golpeado por la crisis de particulares y viceversa. El daño que la morosidad de empresas y pymes puede hacer a las entidades financieras es mayor debido a que las garantías que tienen bancos y cajas son por lo general de menor fuerza y recuperables más tarde por los procesos judiciales que tienen que atravesar antes de que se produzca un embargo y posterior ejecución (garantías personales en muchos casos). Aun así, no es el principal problema.

- La madre del cordero está en los préstamos promotores (construcción). El riesgo comercial es muy elevado para la banca debido a que el nivel de endeudamiento del que hablamos es muy grande. Son existencias muy caras que deben ser vendidas para que se produzca un desapalancamiento de estas empresas y así asegurar su viabilidad.

Por un momento pensemos que venden finalmente dos tercios de estas viviendas. Quedarían todavía 130.000 millones de € que no se recuperarían. LOS BANCOS Y CAJAS NO PUEDEN ASUMIRLO.

Con estos préstamos, lo que se ha hecho es refinanciarlos dándoles una carencia de dos o tres años. ¿Qué pasará cuando esta carencia acabe y tengan que empezar a devolver capital? Ufff....

Hablamos de unas pérdidas tan grandes que salvo que el Banco de España les diera carta libre para no hacer provisiones, llevaría a muchos bancos y cajas contablemente a la quiebra. (Sí, lo he dicho bien, QUIEBRA). Aunque contablemente no lo reflejaran, al final no habría dinero en la caja para hacer frente a sus acreedores.

- Pero analicemos además al tercer deudor de nuestro reducido modelo explicativo. ¿Qué podrían hacer las entidades si Portugal mañana dice que no paga? Habría más pérdidas. Imaginemos una quita del 30% para sus acreedores. Significaría que los bancos y cajas tendrían que asumir 30.000 millones de € más.

El problema es tan grave, que en el caso de que esto ocurra, y ante la posibilidad de que se genere un pánico bancario en España, el Gobierno no tendría más remedio que hacer un corralito para evitar la quiebra del sistema financiero.

Como creo que es posible que ocurra, les aconsejo buscar un banco, a ser posible triple A en su ratings, que tenga sus activos repartidos entre muchos deudores pequeños (un gran % de préstamos hipotecarios a particulares sobre el total balance por ejemplo) y que no tuviera grandes cantidades de deuda soberana ni de préstamos a la promoción de viviendas. Me refiero a un país tipo Noruega, Holanda, Australia..... El banco a elegir y el análisis del balance de éste queda para su interpretación.

Fuente: www.lacartadelabolsa.com

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