El beneficio neto de Banco de Valencia cayó en el primer trimestre de 2010 un 28,23 por ciento a 28,63 millones de euros, en unos resultados lastrados por el incremento de las provisiones por la mayor morosidad entre sus clientes. El banco levantino destinó a provisiones 624,5 millones de euros, frente a los 481,4 millones de euros del mismo periodo en 2009. La tasa de morosidad del banco controlado al 38,3 por ciento por Bancaja se situó al cierre del trimestre en el 4,43 por ciento, frente al 4,04 por ciento de finales de diciembre. El margen de intereses se redujo un 30 por ciento a 77,2 millones de euros, mientras que el margen de explotación cayó un 41,74 por ciento a 64,54 millones en el marco de deterioro de la economía española.