El presidente del Banco Pastor, José María Arias, ha confirmado su interés en formar parte del proceso de reestructuración bancaria de cara a aumentar su tamaño y bajo dos condiciones: mantener "la solvencia de la institución" y que tenga "viabilidad de futuro".
Arias aseguró en rueda de prensa para la presentación de resultados que han contactado con bancos de inversión para aprovechar aquellas oportunidades que les pudieran interesar dentro del proceso de reestructuración por el que atraviesa el sector.
 
Sin embargo, y ante algunas afirmaciones que aseguran que el banco ha mantenido conversaciones con varias cajas, su respuesta ha sido rotunda: "no". En cualquier caso, Arias afirmó que el objetivo de estos movimientos serían siempre "consolidadores" de cara a aumentar su tamaño y bajo dos condiciones. En primer lugar, que esta fusión no perjudique "la solvencia de la institución" y que tenga "viabilidad de futuro". Además, sería el Banco Pastor el que continuaría al mando de la nueva entidad resultante en caso de producirse.

Los analistas confirman esta línea estratégica. El director general de Renta 4, Jesús Sánchez Quiñones, se ha referido hoy, en declaraciones a Intereconomía Radio, a las dificultades por las que atraviesan las cajas para hacer a las exigencias del gobierno dentro de este proceso de reestructuración. Sánchez Quiñones asegura que, en este contexto, "las cajas necesitarán bancos cotizados en breve espacio temporal y, en ello, Banco Pastor está en una situación privilegiada".
 
Una confirmación que se ha producido durante la presentación de resultado del banco correspondiente al pasado ejercicio. El Banco Pastor cerró 2010 con un beneficio neto atribuido de 62 millones de euros, un 8,6% menos si lo comparamos con el mismo período del año anterior.
 
Los créditos destinados al sector inmobiliario y de la construcción ascendieron a 4.813 millones de euros, de ellos 769 millones son considerados como “créditos dudosos” con más de 90 de días de impago. Esto hace que la entidad gallega mantenga la cobertura de la morosidad en una tasa del 92%.
 
Por otro lado, el valor de los inmuebles adjudicados y adquiridos alcanzó los 1.526 millones de euros durante 2010 de los que 5 de cada 10 corresponden a suelo, el 34% a edificios ya terminados y otro 6% a inmuebles en construcción.