Mientras España trata de resolver la mayor tasa de desempleo de los países desarrollados y uno de los déficit públicos más elevados, el gobernador del banco central del país urge al Gobierno a que lleve a cabo medidas ambiciosas para evitar que la economía se sumerja en una caída prolongada.  "La economía española se enfrenta a una encrucijada decisiva", dijo Fernández Ordoñéz en su comparecencia anual sobre los presupuestos del Estados para el próximo año.  El banquero central no hizo referencia específicamente a las nuevas propuestas de gasto e impuestos que el Gobierno envió al parlamento la semana pasada, pero apuntó que no tiene margen para más medidas de estímulo y que debe presentar un plan creíble para frenar el elevado déficit público del país que muchos analistas prevén que se sitúe alrededor del 10% del producto interior bruto este año.