La entidad resultante de la integración de Caja Castilla-La Mancha y Cajastur registró una tasa de mora inferior a la media del sector.


No obstante, en esa tasa de morosidad del 3,16% no están incluidos los activos sujetos al Esquema de Protección de Activos que de contabilizarse elevarían este ratio hasta el 17%. El nivel de cobertura de activos dudosos se sitúa en el 99,58%.

El Banco de Castilla-La Mancha obtuvo un beneficio de 24 millones de euros, con un margen de intereses de 317 millones, mientras que el margen bruto se situó en los 535 millones de euros.