Bancaja cerró 2010 con un beneficio de 102 millones de euros, un 33% menos que el año anterior. ¿El motivo? Las mayores provisiones a las que ha tenido que hacer frente por el deterioro de los activos, entre otros.

Además la entidad ha tenido que crear un fondo para cubrir las prejubilaciones derivadas de la constitución del SIP junto a Caja Madrid, La Caja de Canarias, Caixa Laietana, Caja Segovia, Caja de Ávila y Caja Rioja, al que ha destinado 467 millones.

En virtud de su integración en el SIP, desde este cierre contable, las cajas dejan de presentar cuentas anuales consolidadas y darán cuenta de forma individual. Bancaja ha destacado que ha generado "un adecuado nivel de resultados, basados en una gestión activa y prudente, orientada hacia la satisfacción de los clientes", en un "difícil contexto económico en el que el sistema financiero español ha protagonizado, de la mano de las cajas de ahorros, un importante proceso de reestructuración", todo ello "en un escenario de menor demanda del crédito y de crecimiento de los niveles de morosidad".

En cuanto a su ratio de morosidad, se ha situado en el 5,15 por ciento, con una cobertura del 70,30 por ciento. "Sin tener en cuenta las garantías reales, al considerar que los riesgos se encuentran completamente cubiertos", éste "se sitúa en el 1,22 por ciento y el de cobertura de la morosidad, en el 147,4 por ciento".