PricewaterhouseCoopers calcula que será necesario invertir entre el 2%, en el escenario más optimista, y el 6% del PIB, en el más pesimista, -entre 25.000 y 70.000 millones de euros- para recapitalizar el sector financiero español en 2009, según las estimaciones realizadas por los expertos de la firma.
El fuerte crecimiento de la morosidad puede provocar la eliminación de la provisión genérica acumulada y, probablemente, tener un impacto sustancial en los resultados de este ejercicio.

Estas conclusiones han sido presentadas esta mañana en el transcurso de un desayuno sobre La crisis internacional y el futuro del sector financiero español, organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) y que ha contado con la participación de Luis de Guindos, socio responsable del sector financiero de PwC, José Luis López, socio del sector financiero de PwC, Antonio Carrascosa, director de cumplimiento normativo de PwC y Luis Maldonado, director del sector financiero de PwC. .

PricewaterhouseCoopers considera que el sector financiero español está resistiendo mejor que el de otros países el impacto de la crisis internacional gracias a cinco factores: el mayor peso de la banca minorista en nuestro país; la escasa exposición de nuestras entidades a instrumentos complejos y a vehículos de titulización fuera del balance; las provisiones anticíclicas realizadas durante el periodo de expansión; el menor grado de apalancamiento respecto a muchas entidades extranjeras y el incremento de la presencia de la banca española en áreas económicas como EE.UU. y Europa. Sin embargo, el impacto de la crisis actual, que ya dura cerca de dos años, y el incremento del paro en España están incidiendo negativamente sobre la cartera de crédito de las entidades y sobre sus cuentas de resultados.

En este sentido, las previsiones de PwC apuntan a que la morosidad de las entidades financieras puede situarse en diciembre de este año entre el 7% y el 8%, desde el 4,27% registrado el pasado mes de marzo -casi cuatro veces más que en la misma fecha del año anterior-.

Según PwC, el sector financiero español está sobredimensionado y dispone de un exceso de capacidad, por lo que deberá afrontar un proceso de reestructuración y consolidación entre entidades, así como la búsqueda de nuevas fórmulas para incrementar el margen de intermediación. La reducción de los índices de endeudamiento de familias y empresas hasta niveles más sostenibles significará una menor concesión de crédito en los próximos años, lo que supone la existencia de una sobrecapacidad de alrededor del 30%.

Para PricewaterhouseCoopers, el sector bancario español es sólido y, en muchos sentidos, un ejemplo. No obstante, si no se acometen las reformas necesarias y no se toman medidas para dimensionarlo adecuadamente, podemos asistir a una situación complicada debido, fundamentalmente, al incremento de la morosidad. Estamos en condiciones de dar pasos en la dirección correcta para minimizar riesgos, pero conviene no dilatar mucho la toma de decisiones.