El Gobierno australiano plantea la necesidad de mantener dentro del mercado laboral a aquellas personas en edad de jubilación que quieran alargar voluntariamente su vida laboral en el marco de una serie de directrices encaminadas a combatir el impacto del envejecimiento de la población y equilibrar las cuentas públicas australianas. El responsable del Tesoro australiano, Wayne Swan, presentó un plan de 43 millones de dólares australianos (27 millones de euros) con diferentes medidas dirigidas a fomentar la prolongación voluntaria de la vida laboral de los trabajadores en edad de jubilarse.