La decisión de la agencia de calificación crediticia Fitch Ratings de mantener la máxima calificación de la deuda a largo plazo de España, situada en 'AAA', con perspectiva "estable", en línea con la valoración de Moody's, podría deberse a una mayor "laxitud" en los estándares de valoración, según indicaron desde Atlas Capital. Para la firma, este mantenimiento de la máxima calificación, en sentido opuesto a la rebaja realizada por la agencia Standard & Poor's, es "relativamente sorprendente", dadas las magnitudes macroeconómicas que presenta España en la actualidad, con un déficit del Estado del 3,64% del PIB.