El país árabe ha estado subiendo su producción de forma progresiva, antes de la reunión que celebrará mañana la OPEP en Riad, para que el precio baje y, así, verse beneficiados los consumidores de China, EEUU y Europa.


Arabia Saudí ha impulsado la producción en cerca de 200.000 barriles al día y está en camino de aumentar en 200.000-300.000 barriles al día más, este mes; llegando a un nivel de 9 millones, por primera vez desde mediados de 2008.

Riad actuó de forma unilateral a principios de este año cuando decidió sustituir algunas de las pérdidas en la producción debido a la guerra civil en Libia, donde la producción de petróleo había caído a 250.000 barriles al día, desde un nivel anterior a la crisis de alrededor de 1,6 millones de barriles al día.

Bill Farren-Price, de Petroleum Policy Intelligence, ha dicho que “la producción de los saudíes ha aumentado considerablemente este mes debido a la creciente demanda de Asia y, en menor medida, a las refinerías de EEUU”
Otro funcionario de la industria que conoce los niveles de producción saudíes ha confirmado a The Financial Times que se estaba aumentando la producción en junio.

"Los saudíes están incrementando su producción", ha declarado un funcionario que ha querido permanecer en el anonimato, según cuenta la CNBC. "En parte, el aumento se ha producido por necesidades internas, como consecuencia del incremento de la demanda de energía con la llegada del verano; además de que el fin del mantenimiento de las refinerías significa más demanda” ha añadido.

La producción de crudo saudí tocó mínimos de cinco años en los 8 millones de barriles al día en febrero de 2009, debido al recorte en la producción de la OPEP durante la crisis financiera mundial, para detener una fuerte caída en los precios del oro negro.

La noticia del aumento de la producción saudí se ha producido justo cuando los ministros de los países de la OPEP llegaban a Viena

El grupo, que controla alrededor del 40% de los suministros mundiales de crudo, examinará mañana el primer aumento en sus cuotas de producción en casi cuatro años en medio de la tensión política que se vive en Oriente Medio.