La inmobiliaria Aisa indica en su informe de resultados del primer semestre que se encuentra en proceso de renegociación de su deuda financiera para lograr liquidez con la que afrontar los próximos ejercicios, en un contexto de endurecimiento y restricción del crédito a nivel mundial y desaceleración de la demanda de vivienda en España. El grupo indica que, aparte de los riesgos asociados a la refinanciación de su deuda, está expuesto a la ralentización del sector inmobiliario que prevé 'persistirá hasta 2010'. Según publican hoy Cinco Días y La Gaceta de los Negocios, Aisa dispone de un mes de plazo para renegociar la deuda --que supera los 200 millones-- con la banca acreedora, según explicó ayer el abogado Jordi Rodon, representante del banco Bankpyme ante la junta de bonistas de la inmobiliaria, que no pudo celebrarse ayer en Barcelona por falta de quórum y tendrá lugar el 1 de octubre.
Aisa, cuya cotización se suspendió el 14 de mayo por la negativa de la auditora BDO a emitir una opinión sobre las cuentas de 2007, se enfrenta a una solicitud de concurso de acreedores por parte de la aseguradora Asefa, sobre la que aún tiene que pronunciarse un juzgado de Barcelona. Resultados empresariales En el primer semestre del año el grupo registró una pérdida de 1,9 millones de euros debido al incremento de gastos financieros (12,2 millones de euros) por la deuda, frente al beneficio de 1,1 millones del ejercicio anterior. El importe neto de la cifra de negocios ascendió a 95,8 millones de euros, un 65,6% más que en el primer semestre del ejercicio anterior, gracias en gran parte a la venta por 76,5 millones de euros del edificio de Paseo de Gracia en Barcelona. El beneficio de explotación fue de 10,6 millones de euros, frente los 14,9 millones de euros del ejercicio anterior, cuando se incluyeron ventas de activos extraordinarios por 9 millones de euros. El grupo indica que ha reducido su deuda financiera en el primer semestre en 97 millones de euros. El sector inmobiliario española ya cuenta con su primera víctima en Martinsa-Fadesa, en situación concursal, y el viernes Reyal Urbis reavivaba los temores al anunciar que ha pedido una dispensa temporal en el pago de su deuda para negociar la refinanciación de deuda de 3.000 millones.