Air France-KLM emitió el jueves 575 millones de euros de bonos convertibles senior, convirtiéndose en la tercer aerolínea del mundo en utilizar este tipo de instrumento para emitir deuda en los últimos 12 meses.  Air France-KLM podría beneficiarse de la reciente subida del precio del petróleo. Los inversores que creen que los fundamentales a corto plazo del mercado del crudo no justifican el precio de 70 dólares por barril seguramente se comprometerán con esta emisión.
Las acciones de las aerolíneas y el precio de referencia del crudo siempre han tenido una correlación muy negativa -cuando un precio sube, el otro baja.

Los bonos vencen el 1 de abril de 2015 y tendrán un diferencial de rentabilidad de entre el 1,86% y el 2,36% por encima de mid-swaps a cinco y seis años. Los obtenido con la emisión de bonos se usará para financiar la flota del grupo.

Generalmente, la estructura de capital de las aerolíneas depende fuertemente de su deuda. El 64% de la estructura de capital de Air France será deuda después de esta emisión de bonos convertibles. Como referencia, la compañía British Airways tiene una deuda del 49,5% y US Airways Group un impresionante 114,5%, lo que significa que el capital de la aerolínea es negativo.

El Ministerio de Economía de Francia afirmó que se encargará de asegurar que su participación en el grupo se mantiene.

Los ingresos del sector aéreo se han visto afectados en los últimos años por varios factores, como la subida del precio del crudo, las pandemias de gripe o la caída de la demanda como consecuencia de la recesión.

Air France-KLM registró una pérdida antes de impuestos, intereses, depreciaciones y amortizaciones de 246 millones de euros en el último trimestre y una deuda neta de 5.290 millones de euros.

La emisión de bonos convertibles no tendrá tanto efecto en los ingresos a corto plazo como si hubiese decidido emitir acciones, pero debe mantener su flujo de caja para afrontar el pago de intereses de los bonos. El balance de la compañía ha sido generalmente mucho más fuerte que el de sus competidores, pero su ratio de Ebitdasobre los costes de los intereses se ha vuelto negativo por primera vez en la historia de la compañía.