La Oficina de Fraudes Graves de Irlanda desveló hoy que Allied Irish Banks (AIB) fue víctima de una presunta estafa por valor de 56 millones de libras esterlinas (casi 60 millones de euros). El presunto estafador, que actuó con la ayuda de colaboradores, controlaba una serie de compañías que adquirieron préstamos de AIB entre 2003 y 2007, y perpetró el fraude a través de garantías falsas de firmas poseedoras de títulos de primera clase, según informa el diario 'Times'.  Además, la SFO, que realizó una investigación formal conjuntamente con Citi y la Policía de Londres en tres sedes del centro financiero de la capital, explicó que otras instituciones financieras han sido objeto de diferentes timos por parte del mismo sospechoso, lo que confirma los rumores de que la estafa fue más grande de lo que se pensó en un principio.