El grupo consultor inmobiliario Aguirre Newman cerró el ejercicio 2008 con una facturación de 75 millones de euros, un 6,25% menos que en 2007, cuando facturó 80 millones. La compañía logró cerrar el ejercicio con beneficios a nivel consolidado, gracias, fundamentalmente, a la diversificación de sus servicios, expuso en un comunicado.  La compañía destacó que, a pesar del cambio de tendencia en el mercado inmobiliario, "mantuvo sus objetivos de negocio debido a la positiva evolución y crecimiento de las divisiones de Consultoría, Arquitectura y Corporate Finance", así como a la aplicación de modelos de gestión inmobiliaria basados en el diseño de equipos de trabajo multidisciplinares, seleccionados entre sus diversas divisiones de negocio.