Tesco, la mayor minorista británica, sobrevivió por poco a una gran protesta de accionistas contra los cambios en su plan de administración de opciones de acciones, aunque desechó cómodamente las quejas de que debería ayudar más a los trabajadores inmigrantes. Un 57 por ciento de los accionistas representados en la junta anual del grupo de supermercados votaron el viernes a favor de un plan de Tesco para extender el período durante el cual los ejecutivos que dejan la firma o se jubilan pueden ejercer sus opciones de acciones. Cerca del 41 por ciento votó en contra. La protesta es el último signo de que los inversionistas ahora están manifestando públicamente su descontento contra los directorios -algo a lo que se habían resistido en el pasado-, en especial en temas de pagos.