Ya viene siendo habitual, desde la reestructuración de su negocio, que Abengoa suba o baje durante un solo día a ritmo de doble dígito. Hoy los títulos ceden más del 7% después de que un Juzgado haya aceptado la demanda de un grupo de acreedores que reclaman la invalidez de la refinanciación.  

El problema comenzó cuando, a mediados de 2016, varios acreedores impugnaron el plan de refinanciación de la compañía, que antes de aprobarse definitivamente se acogió a un período de prórroga hasta que se completaron todos los detalles.

Por entonces, el Juzgado de Sevilla, encargado de tramitar el preconcurso de la compañía, admitió a trámite las impugnaciones, presentadas por bonistas y otros acreedores que consideraban que se habían producido irregularidades en el acuerdo de homologación y solicitaban el concurso necesario. En conjunto, estos acreedores reclamaban hasta diez millones de euros, según Expansión, a las que se unen otras impugnaciones de grandes entidades como la aseguradora Zurich, Export Bank of The United States, Portland General Electric, entre otras. 

En marzo de este año, Abengoacompletaba el proceso de reestructuración de su deuda, una vez admitidas a negociación las nuevas acciones y los warrants emitidos para compensar a los acreedores. Un plan que diluyó la participación de los antiguos accionistas del grupo, que se quedaron tan sólo con el 5% del capital.

El hecho de que los acreedores hayan conseguido sacar adelántela impugnación del plan de refinanciación de Abengoa podría obligar a devolver el dinero que tenían invertido en la compañía. Una sentencia que sienta precedentes y que no deja claro quién será el encargado de devolver el dinero, lo que podría comprometer la viabilidad del plan de refinanciación del grupo, valorado en 10.000 millones de euros.

Abengoa, cerró el mes de marzo con una deuda neta corporativa comunicada de 2.570 millones de euros, con una cifra de negocio que se redujo entre enero y marzo un 21%, hasta los 336 millones de euros. Una caída que el grupo achacó a la situación del grupo en los tres primeros meses del año debido a la limitación de recursos financieros a la que lleva sujeta la compañía desde hace más de año y medio.

La compañía sevillana considera que la sentencia no permite determinar el tratamiento que se tiene que realizar a la deuda excluida y a estos efectos "tiene previsto solicitar la aclaración pertinente al juzgado", según un hecho relevante remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). La empresa de ingeniería está identificando los diferentes pasivos que se pudieran ver afectados por este pronunciamiento y evaluando la información que se debería recoger, en su caso, en los estados financieros semestrales correspondientes al primer semestre del ejercicio 2017. Abengoa ha cancelado, por este motivo, la conferencia telefónica de presentación de sus resultados.

Los títulos de Abengoa se desploman en lo que llevamos de año un 92%, frente al 90% que se dejan las acciones tipo A de la compañía. Sus indicadores técnicos de largo plazo muestran tendencia bajista y en el medio plazo, un momento positivo lento y rápido y con un volumen y volatilidad que no animan a seguir viendo subidas en el valor.