Abengoa ha conseguido el respaldo suficiente de los bonistas y de las entidades financieras acreedoras para su plan de refinanciación  y reestructuración.
 
Así, el juzgado mercantil aprobará su reestructuración en un periodo de 15 días a parir del 28 de octubre. El 22 de noviembre se celebrará una junta extraordinaria en la que entrarán los recientes propietarios.

Con este respaldo, la compañía deja el riesgo atrás, debido a  que no entrará ya en concurso de acreedores, situación que, probablemente, hubiese llevado al grupo a la quiebra y liquidación.

El grupo comunicó que el apoyo ha superado el 75% de las adhesiones. Por normativa concursal, las empresas en preconcurso necesitan al menos este porcentaje para aprobar un plan de reestructuración. Los datos finales de los apoyos se conocerán de forma exacta mañana a primera hora.

Esta reestructuración consiste en  “aplicar una quita del 97% de su valor nominal, manteniéndose el 3% de vencimiento a 10 años sin devengo anual de intereses y sin posibilidad de capitalización. Las entidades acreedoras y bonistas pueden optar entre que el 30% del valor nominal se convierta en bono o préstamo o la capitalización del 70% del nominal del total de la deuda existente a cambio del 40% del capital de la nueva Abengoa” según afirma el diario El País