La FED no logra convencer. Un día después de anunciar la operación ‘twist’ mediante la que pretende vender deuda de corto plazo para comprar hasta 400.000 millones de dólares en deuda de largo plazo, los índices de Wall Street siguen negociándose a la baja en la apertura. En concreto, el S&P descuenta un 2% mientras que el Dow Jones supera el 1,5% de penalización. El euro por su parte cotiza sobre los 1,35 dólares.
El parche que intenta poner Ben Bernanke a los mercados no convence. Después de anunciar que pondrá sobre la mesa 400.000 millones de dólares para comprar bonos a largo plazo, mediante la venta de los de plazos más cortos, los mercados de renta variable se desmoronan. Y es que parece que los inversores dan más importancia a las señales de debilidad económica a las que hizo referencia el mandatario de la FED, que a la propia solución de la misma.

¿En el punto de mira? Los bancos que siguen viendo cómo se incrementan las dificultades para obtener financiación. Los expertos advierten de que esta acción ayudará a soportarla economía pero “no será lo suficientemente buena para mejorar la tasa de desempleo y será muy difícil encontrar una recuperación en el futuro próximo”, informa Warit Kathong, gestor de United Investments en declaraciones recogidas por Bloomberg.

En Wall Street los operadores se colocan del lado corto en la apertura, con caídas para el S&P que descuenta un 2%, mientras que el Dow Jones supera el 1,5% de penalización. El euro por su parte cotiza sobre los 1,35 dólares.

El sector financiero sigue sufriendo la desconfianza de los inversores. Bank of America pierde un 4.5% mientras que Wells Fargo cede algo más del 2,5% en la apertura americana. Dos entidades que ayer se vieron perjudicadas por la decisión de Moody´s de recortar la calificación de su deuda, junto a Citigroup.