La operación entre Enagás y la holandesa Vopak para la adquisición de la planta de gasificación en México, ha sido poco esperada, con impacto financiero poco significativo, según explica Inverseguros en su último informe.
Comentario. La operación se ha realizado conjuntamente con la empresa holandesa Vopak a través de una joint venture en la que la española participará con un 40% y Vopak con un 60%. El acuerdo exigirá por parte de Enagás el desembolso de unos 48 Mn $, siendo el resto financiado mediante project finance. La compra se ha realizado mediante un acuerdo con los actuales propietarios de la instalación (Shell, Total y Mitsui) y el trasvase de titularidad previsiblemente se realizará a parir del tercer trimestre del año. La planta se encuentra situada en el Puerto de Altamira en el Golfo de México y a través de la red nacional tiene acceso a 10 centrales de ciclo combinado y a la capital del país.

Valoración. Noticia sorprendente por cuanto supone la primera incursión de la empresa en el mercado internacional, más allá de la propiedad que tiene en gasoductos portugueses. La inversión no supone un desembolso demasiado significativo, a la vez que la actividad de la planta encaja perfectamente con la actividad que ya viene desarrollando Enagás. La rentabilidad de la regasificadora en principio estaría en gran parte asegurada mediante contratos “take or pay” firmados con la empresa Gas del Litoral, participada por Shell y Total, encargada de comercializar el gas en México. La generación de caja por tanto se presenta estable y sostenible, y Enagás confía en comenzar a cobrar dividendos desde el inicio de operaciones. Noticia poco esperada sin duda, pero con un impacto financiero poco significativo y el perfil de riesgo no nos parece elevado.

Recomendación: COMPRAR.