La esperada reforma fiscal que prometió el nuevo presidente de Estados Unidos vuelve a recuperar la atención de los inversores. Los mercados abren con alzas después de que el secretario del tesoro, Steven Mnuchin apuntara ayer que la Casa Blanca está cerca de sacarla adelante.

Así, el S&P 500 abre con alzas del 0,76%,  el  Dow Jones se apunta un 0,85%  y el Nasdaq se revaloriza un un 0,92%. De continuar así el Nasdaq podría cerrar hoy con su mayor subida semanal desde la primera semana del año. Es más, el S&P, por su parte, está a punto de cerrar con la mayor subida en una semana desde hace más de dos meses.

Además de la posible aprobación de la esperada reforma fiscal, que tantas alas dio a los mercados tras la victoria de los republicanos, los resultados empresariales también ayudan a recomponer el ánimo de los inversores.

Hoy el General Electricha publicado unas cuentas que también han estado por encima de lo esperado por los expertos. También suben las acciones de Honeywell International, tras batir las expectativas de los analistas. Todo lo contrario de lo que vemos con Schlumberger.

Visa lo hizo anoche y también batió las previsiones de los analistas. Es más, la emisora de tarjetas de crédito anunció un programa de recompra de acciones de 5.000 millones de dólares. Sin embargo, los títulos de Mattel se desploman después de que las cuentas del primer trimestre del fabricante de juguetes hayan decepcionado a los inversores.

Muy pendientes hoy del discurso del presidente de la FED de Mineápolis, Neel Kashkari y la entrevista que ofrecerá el vicepresidente de la FED, Stanley Fischer. Aunque en los últimos días el tema está muy olvidado, es cierto que el calendario y el ritmo de las subidas de los tipos de interés de la autoridad monetaria va a ser un tema que marcará el rumbo de los mercados este año.

Los precios del oro siguen cerca de 1.281 dólares la onza, prácticamente sin cambios, a la espera de que se conozcan los resultados de las elecciones francesas que se celebrarán el próximo domingo.

Tampoco se mueven mucho los precios del petróleo, y el barril de Brent sigue prácticamente encajado en la cota de 53 dólares. De terminar así se producirá la mayor caída semanal en un mes por las dudas de que un nuevo recorte de producción de la OPEP vaya a equilibrar un mercado en el que aún existe sobreoferta.