Unas horas antes de que el presidente del BoJ anunciase nuevas medidas expansivas, el nobel de economía Paul Krugman escribía una columna de opinión en el New York Times (NYT) en el que afirmaba que las economías occidentales estaban peor que la nipona.
El profesor Krugman afirma en ese artículo de opinión que “La economía japonesa ha sido un caso perdido desde principio de los años 90. Ha sufrido una contracción anualizada de su PIB del 7,1% en el segundo trimestre”, explica.
Sin embargo, el premio Nóbel afirma que “Occidente ha caído en una depresión similar a la de Japón, aunque peor”.

En su opinión “En los 90 asumimos que si en Estados Unidos o Europa Occidental nos encontrábamos enfrentándonos a problemas parecidos a los de Japón sabríamos enfrentarnos muchos mejor a ellos”, apunta.

Y en este caso las economías occidentales han demostrado “desde 2008 que son tan inadecuadas, cuando no activamente contraproducentes , que los fallos de Japón parecen mucho menos importantes si se comparan. Y los trabajadores occidentales han experimentado un nivel de sufrimiento que Japón ha logrado evitar con los suyos”, describe el profesor Krugman.

Como viene transmitiendo desde el principio de la crisis, el conocido economista afirma que uno de los principales problemas es el gasto de los gobiernos que en Japón cayó desde 1996. “Fue un gran error, aunque palidece si se compra con las inmensamente destructivas políticas de austeridad europeas o el colapso del gasto en infraestructuras de Estados Unidos desde 2010”, acusa el experto.

Es más, Krugman destaca que “las políticas fiscales japonesas no hicieron lo suficientemente para ayudar al crecimiento; las políticas occidentales lo están destruyendo activamente”.

Además, explica el economista que el Banco de Japón reaccionó lentamente a los indicios de deflación tuvo mucha prisa para subir los tipos en cuanto vio los primeros indicios de recuperación. “Pero el Banco de Japón nunca hizo nada tan desastroso como cuando el BCE decidió subir los tipos de interés en 2011, ayudando a su economía a volver a la recesión”, explica.

Precisamente hoy la Autoridad Monetaria Japonesa ha advertido sobre la combinación de riesgos sobre la inflación: desde la debilidad de la demanda hasta la caída de los precios del crudo. Por eso después de que la subida de los precios se haya moderado en septiembre ha actuado por sorpresa con un incremento de su QE y la decisión de que el sistema de pensiones del país aumente la compra de renta variable. Además, ha extendido la duración de la cartera de deuda pública hasta 7/10 años y ha anunciado un aumento en las compras de ETFs y REITs (Socimis).

El artífice de este cambio de actitud en la autoridad monetaria, Kuroda ha afirmado que la compra de activos tendrá efectos con el tiempo ya que la situación económica de Japón es crítica y que no puede permitir que el mometum al alza de salarios se pare.

En su columna, Paul Krugman ha afirmado que en Occidente también hay problemas por divisiones políticas. “En América los conservadores han bloqueado todos los esfuerzos para combatir el desempleo”.

Es más, el profesor afirma “ la situación de Japón solía ser una moraleja, pero el resto de nosotros lo hemos hecho tan mal, que casi parece un modelo a seguir”, concluye el economista.

Topix 5 años

Topix 5 años


Fuente: Bloomberg