Tal y como estaba previsto, la FED ha anunciado que finalizará el actual programa de compra de activos a finales de este mismo mes. Era una decisión más que esperada, aunque la autoridad monetaria ha comunicado que seguirá comprando bonos. Las bolsas han reaccionado con caídas a esta noticia.
Se pone fin así a una serie de tres programas de QE (Quantitative Easing) que comenzaron en 2008 con el inicio de la crisis subprime.El último, este tercero, se inició en septiembre de 2011 y ha permitido que las bolsas estadounidenses subiesen alrededor de un 180% desde marzo de 2009.

Sin embargo la FED, que había especulado con la posibilidad de mantener este programa por más tiempo, se ha buscado un recurso para no dejar al sistema sin liquidez. “El Comité Federal del Mercado Abierto ha pedido que se mantenga la política actual de reinvertir los pagos de los activos de la cartera de la FED en más MBS y en renovar los bonos del estado que vayan venciendo. Esta política ayudará a mantener las políticas financieras acomodaticias por más tiempo”, explica la autoridad monetaria en su comunicado.

Las compras se realizarán cada mes en importes que irán variando. “La distribución de estas compras de MBS podrían cambiar si varían las condiciones del mercado”, asegura.

Hay que recordar que la FED tiene un balance repleto de activos valorado en más de 4 trillones de dólares.

balance de la FED

Para Steen Jakobsen , estratega jefe de Saxo Bank el fin del tapering era evidente. “El tapering se ha malentendido. La gente no ha entendido que el tapering es un mero reflejo del déficit presupuestario en EEUU. El déficit en el país ha caído a la mitad y el tapering necesita acabarse porque el país ya no tiene necesidades de financiación".

En su comunicado, la autoridad monetaria que dirige Janet Yellen asegura que la actividad económica sigue expandiéndose a un ritmo moderado y que las condiciones del mercado laboral siguen mejorando. En este caso, utiliza un tono más optimista que en otros comunicados. “El comité cree que ha habido una mejora sustancial en las perspectivas del mercado laboral desde que se puso en marcha el actual programa de compra de activos”, apuntan.

Es más, aseguran que la FED cree que la economía tiene la fortaleza suficiente como para que el empleo siga mejorando en un entorno de estabilidad de los precios. Es justo este motivo el que la autoridad monetaria esgrime como la principal razón que justifica el fin del tapering
.

En su comunicado también explica que mejoran la capacidad de gasto de las familias y de inversión de las empresas.
Sin embargo recalca que la recuperación del sector inmobiliario permanece más lenta. En cuanto a la inflación apunta que ha continuado mejorando hacia los niveles de largo plazo de la FED, situados en el 2%. La institución reconoce que las perspectivas de los precios han mejorado, a pesar de las caídas de la energía.

Si hasta hoy los mercados habían achacado a la FED su poca capacidad de comunicar, en una nota atípica, los miembros de la autoridad monetaria también ha hablado de la subida de tipos.

En su opinión, el actual rango de tipos entre 0 y 0,25 sigue siendo “apropiado” para la situación actual. “Para determinar cuánto debe mantenerse este rango, el Comité estará pendiente del progreso de las cifras de paro e inflación”. Para ello se utilizarán varias herramientas de análisis: condiciones del mercado laboral, previsiones de precios, presiones sobre los precios, entre otras.

Sin embargo, la frase “considerable time” se mantiene en el comunicado. “El Comité anticipa, según sus análisis, que parece que seguirá siendo apropiado mantener los tipos cercanos a cero durante un “tiempo considerable” después del fin del tapering, sobre todo si la inflación sigue por debajo del objetivo a largo plazo del 2%. Sin embargo, si la información que nos lleva muestra una mejora del crecimiento tanto en empleo como en precios, la subida de los tipos de interés se producirá antes de lo anticipado. Y viceversa”, alerta la autoridad monetaria.

La decisión no ha sido unánime, Narayana Kocherlakota, quien considera que los tipos deberían mantenerse cercanos a cero hasta que las previsiones de inflación a uno o dos años hayan superado el 2%.

Para David Kohl, de Julius Baer
“un deterioro de la previsión del crecimiento global, con un deterioro de los precios y un aumento del dólar han importado la desinflación en Estados Unidos, a pesar del decente crecimiento económico. Con una mejoría en la previsión de los precios, el banco central de Estados Unidos tiene razón al intentar dejar los tipos de interés bajos por un periodo de tiempo más largo y no esperamos una subida de los tipos hasta finales del último trimestre de 2015.

inflación eeuu