
El nuevo plan estratégico que puso ayer sobre la mesa Repsol en su Capital Markets Day parece haber convencido a los analistas de Banco Sabadell, que reiteran su recomendación de ‘sobreponderar’ para la petrolera y le elevan el potencial por encima del 11% al tiempo que destacan la “atractiva remuneración al accionista”.
Según explican en una nota, Repsol ha reiterado el compromiso con los pilares estratégicos del plan y a la alta flexibilidad para adaptarse al entorno complejo (especialmente con el capex en GBC), donde el crecimiento del CFFO anunciado tendría alta visibilidad.
En upstream, se seguirá priorizando valor a volumen, con “objetivos prudentes, y donde no se incorpora la opcionalidad de Venezuela”. Mientras tanto, Repsol seguirá trabajando en el liquidity event, para el que “no tendría prisa”, destacan los expertos. En industrial, la mejora del breakeven de refino en el período les permitirá conseguir un margen normalizado más elevado a largo plazo (margen de refino > 6 d/b), al tiempo que los negocios de trading o química (con medidas de eficiencia que les desvincula del ciclo) también aportarán positivamente, creen. Igualmente, el negocio Comercial debería mantener el viento de cola visto en 2025, mientras que a la división de GBC se le exigirá disciplina y que se pueda autofinanciar.
Adicionalmente, Repsol “estaría bien posicionado ante el conflicto de Irán, y podría beneficiarse sustancialmente si se prolongara en el tiempo” (con la consiguiente mejora en recompras para cumplir con el marco de retribución al accionista del 30-40% CFFO), destacan los analistas de Banco Sabadell. Con todo, se pone de manifiesto la capacidad de la compañía para “poder conseguir unos márgenes de refino normalizados más elevados a largo plazo gracias a la gestión eficiente del B/E y el compromiso para seguir mejorando y rentabilizando el portfolio de upstream, al tiempo que el negocio comercial cada vez irá aportando más en relativo”.
De este modo, la casa de análisis revisa al alza su escenario de margen de refino normalizado a largo plazo hasta niveles de 6 d/b vs 5 d/b anterior y 7 d/b en 2026e (vs 6 d/b anterior). En upstream, mejora a corto plazo los niveles de Henry Hub hacia el entorno de 3,8 d/Mbtu vs 3,5 d/Mbtu anterior, manteniene el precio de Brent en 65 d/b en recurrencia pero incrementa los niveles de producción a 600 kboe/d a partir de 2028 (vs 580 kboe/d anterior). También mejora ligeramente el negocio comercial y química.

De este modo, Banco Sabadell eleva el precio objetivo de Repsol a 23,19 euros por acción (+25% desde anterior) y mantiene una recomendación de ‘sobreponderar’ por “potencial (+11%) y atractiva retribución al accionista (c. 9% entre efectivo y recompras)”.
“Venezuela sería un plus a medio plazo dado que podría triplicar producción allí en 2/3 años (c. +11% hasta c. 650 kboe/d a medio plazo contando con las JV)”, destacan los expertos de la firma catalana. Además, “el liquidity event podría generar más valor y estimamos c. +3% de nuestro precio objetivo por cada 1.000 millones de euros adicionales a nuestra valoración de upstream actual de EV c. 16.616 millones de euros (vs 19.000 millones de valoración que obtuvieron cuando vendieron el 25% a EIG en 2022 cuando el crudo estaba en 120-85 dólares por barril) o por Irán en el margen de refino y Brent (este último con impacto más a corto que a largo)”.
Hoy las acciones de Repsol subían un 0,38% a primera hora de la mañana hasta marcar 20,83 euros en el IBEX 35, acumulando ya una subida de un 30,5% en lo que va de año. Los títulos han acelerado en Bolsa al calor de la fuerte subida del petróleo por la guerra de Irán, habiendo tocado el pasado día 9 unos máximos de 21,11 euros. Si se compara su actual cotización con los mínimos de las últimas 52 semanas, fijados en los 9,414 euros desde abril del año pasado, la subida es ya de un 121,2%.

