Las acciones del índice de la bolsa de Buenos Aires caen hoy alrededor de un 7%, lo que hace un desplome de alrededor de un 15% con los descensos de ayer.

Las fuertes caídas se producen un día después de que el gobernador del Banco de Argentina, Juan Carlos Fábrega, presentara su renuncia del cargo, lo que provocó el pánico entre los inversores. Un nuevo movimiento –se dice- motivado por el entorno del ministro de economía Áxel Kicillof, con el que estaba muy enfrentado.

Justo ayer la bolsa sufrió su mayor caída este año, tras ceder más de un 8%. Unos descensos que se contagiaban a las cotizadas en otros mercados, como Wall Street.

Mervalo Hoy

Merval hoy en bolsa


La renuncia de Fábrega se produjo después de que la presidenta del país, Cristina Fernández de Kirchner lo acusara de haber filtrado información privilegiada a algunas entidades del país, lo que les habría permitido grandes beneficios en operaciones con divisas.

El Merval ha sido uno de los índices del mundo que más subían en lo que iba del año, al acumular una revalorización de un 120% desde el uno de enero. Ni tan siquiera el default técnico de los bonos reestructurados en 2005 y 2010 había hecho temblar a este mercado.

Entre los valores que más caen se encuentra YPF y los bancos, ante la perspectiva de que el nuevo presidente del banco central, Alejandro Vanoli, -hasta ahora presidente de la Comisión Nacional de Valores (CNV)-, ponga en marcha cambios en la política monetaria del país.

No sólo cae la bolsa, también caen los bonos soberanos argentinos y el llamado Dólar Blue, el que no tiene el tipo cambiario oficial.

Los mercados financieros ayer comenzaban estresados la jornada gracias, también, a otras declaraciones de la presidenta Fernández, que había afirmado que los problemas económicos que atraviesan su país forman parte de un complot para derrocar a su gobierno.

Complot, o no, lo cierto es que la economía del país acaba de salir de la recesión en la que estaba sumido y que se ve asaltado por muchos y numerosos problemas económicos. Y el default no es el único.

Para el año que viene el gobierno prevé un crecimiento de un 2,8% y una inflación del 15,6%. Hay que tener en cuenta que el problema de las subidas de los precios es uno de los más preocupantes, al ser la segunda más alta del mundo entorno al 18% -según datos oficiales-. Sin embargo, para muchos organismos internacionales que no acaban de fiarse de las estimaciones oficiales.

La prensa nacional cree que con el cambio en el Banco Central se prevé una mayor cercanía entre el ministerio de economía y la autoridad monetaria que se traducirá en más emisión monetaria, menores tipos de interés y lo que ellos llaman un tipo de cambio oficial “planchado”.

Hay que tener en cuenta que según algunos medios, el diferencial entre el dólar oficial y el dólar blue, del mercado negro ha aumentado hasta un 85% desde finales del año pasado.

Fabrega, que tomó el cargo el pasado mes de noviembre, se enfrentó el entre enero y febrero, con la mayor devaluación del peso en 2002, lo que provocó un incremento de los tipos de interés a máximos de una década. Todo por un problema de merma de reservas internacionales.

En ese momento, Argentina provocó el llamado “efecto tango”, que provocó un contagio alrededor de todo el mundo, fundamentalmente en los mercados de divisas de países como Sudáfrica y Turquía.