Los expertos del banco de inversión americano están en línea con la mayor parte de firmas internacionales; 2018 será un buen año a nivel macro en el que continuará el crecimiento. Pero desde la entidad creen que el actual mercado alcista que va camino de cumplir nueve años está muy cerca de su final. Es más, para el próximo ejercicio siguen esperando alzas en los mercados, eso sí, anticipan una corrección.

El equipo de análisis de BofA Merrill Lynch prevé una rentabilidad moderada tanto para la renta variable como para el crédito el año que viene. Además, estima que la renta fija generará retornos negativos, el el dólar se fortalecerá y que veremos mayor volatilidad y unos diferenciales del crédito más amplios.  “La inflación será la gran historia de 2018, particularmente en Estados Unidos por la presión salarial”, aseguran estos expertos que creen que la reforma fiscal de este país será el mejor catalizador para los mercados el año que viene.

Según los estrategas de BofA Merrill Lynch, el optimismo de este año ha estado caracterizado por la alta rentabilidad de los mercados y la baja volatilidad. “El próximo ejercicio podría ser el de la euforia. El sentimiento ahora es un mayor catalizador para el S&P 500 que los fundamentales y el sentimiento indica que todavía queda espacio para las subidas en el corto plazo”, afirman en la entidad.

Recuerdan en la firma que si el próximo 22 de octubre el S&P 500 sigue en bull market, este mercado alcista se convertirá en el más largo de la historia y la renta variable habrá batido a los bonos durante siete años consecutivos por primera vez desde 1928 y la tercera en 220 años.

Estos expertos prevén que a principios de año el S&P 500 alcanzará los 2.863 puntos y el Nasdaq Composite se situará en 8.000 puntos. Todo antes de una corrección de un 10% que será seguida por menores subidas.  Esa corrección, dicen en la entidad, será un buen punto de entrada para los inversores.

bonos y renta variable

En concreto están positivos en renta variable, negativos en bonos, largos en dólar y volatilidad. Consideran que la situación es más positiva para los inversores de largo plazo.

Por sectores prefieren las grandes compañías a las pequeñas, las cotizadas que reparten dividendos crecientes sobre las que pagan más dividendo.   Siguen apostando por la tecnología a pesar de las valoraciones. Además, en Estados Unidos siguen siendo positivos en materiales y financieras. Están neutrales en salud, consumo básico, industriales, energía y telecomunicaciones. Por último, infraponderan inmobiliarias, consumo discrecional y utilities.

En el banco también son positivos en la renta variable europea, Japón y mercados emergentes.

Estos expertos esperan que el dólar se revalorice en el primer trimestre del año por la subida de los tipos de interés y la posible repatriación de dividendos. Espera que el dólar Index se sitúe en 97, el EURUSD caiga hasta 1,10 y el USDJPY alcance 1,22 a principios de año.

En el banco son modestamente constructivos con las materias primas. Esperan que el brent toque los 70 dólares el barril a mediados de año, que el oro se coloque en 1.326 dólares la onza y que continúe el rally del cobre hasta 3,5 dólares la libra a mediados del año que viene.