Después de un inicio de año fulgurante, las bolsas no pasan por su mejor momento este verano. Cerca, pero por debajo de sus máximos, los principales mercados del mundo viven a la espera de que se resuelvan varias incertidumbres. Por un lado un posible enrarecimiento del conflicto entre Estados Unidos y Corea, los próximos pasos de los principales bancos centrales del mundo, y la aparente incapacidad de la administración de Estados Unidos por poner en marcha las políticas más esperadas: la reforma fiscal y la inversión en infraestructuras.

En este entorno, ya hay expertos que auguran una corrección, y ya van muchos meses sin fuertes caídas. A pesar de todas estas incertidumbres, el S&P 500 no se ha dejado todavía un 3% desde los máximos marcados en 2.480 puntos el pasado siete de agosto, aunque está muy cerca. En realidad, no se ha producido una caída de más de un 3% desde las elecciones presidenciales de noviembre, la racha más larga desde 1995.

Correcciones EEUU

Fuente: Yardeni

Pero hay expertos, como el estratega jefe de Nuveen Asset Management, el legendario Bob Doll, que afirma que al mercado alcista aún le queda recorrido. En su última entrada en el blog de su firma, Doll escribe que “aunque las caídas a las bolsas han sido menores, los inversores se están centrando en los riesgos potenciales que podrían desencadenar en nuevas subidas”. Quiza quiera leer, Ron Paul: "sí, es posible una caída del 50% de las bolsas"

El estratega de Nuveen señala que “las grandes rentabilidades del actual mercado alcista podrían haber quedado atrás, pero esperamos que las subidas de los mercados continúen. Consideramos que los descensos de la renta variable que se han producido en el último par de semanas podrían ser temporales, ya que se han basado más en sentimiento y preocupaciones políticas que en los propios fundamentales de las empresas”.

En este sentido afirma el experto que “no esperamos que los inversores experimenten el ritmo de ganancias del que han disfrutado en los últimos ocho años, pero creemos que los fundamentales seguirán apoyando a los mercados”, afirma.

Desde el punto de vista político, cree que el caos seguirá rodeando el presidente, aunque los inversores agradecerán nuevas pistas sobre las prometidas promesas pro-crecimiento.

El dólar

Considera que más allá de la política, la caída del dólar también preocupa a los inversores. Explica que “el empeoramiento del sentimiento político en Estados Unidos significa que esta tendencia todavía persistirá. Pero consideramos que una mejora del crecimiento y un cambio suave hacia una mayor restricción de las políticas monetarias de los bancos centrales limitarán los descensos”, indica.  No espera, no obstante, que la FED vaya a ser muy agresiva en su camino a la subida de tipos.

En resumen, comenta que “los fundamentales sugieren que el actual mercado alcista aún no se está aproximando a su final. El crecimiento económico sigue siendo decente, los beneficios están mejorando y no vemos signos de especulación en forma de burbuja tan característicos al final de los mercados alcistas”.

Con todo, el camino no está del todo despejado ya que considera que la volatilidad no va a subir en los próximos meses, pero creen que la bolsa subirá de forma desigual el próximo año.