Durante estos años de crisis, los directivos de las sociedades cotizadas han tratado, por todos los medios, de tener contentos a sus accionistas ofreciéndoles una serie de pagos, ya sea mediante efectivo o en especie (script dividend). De hecho desde el estallido de la crisis financiera global, la media de los pagos de las empresas españolas se ha situado en su máximo histórico, alcanzando la cifra récord en 2009 con más de 30.000 millones de euros. Sin duda, ha sido un intento claro de paliar las fuertes caídas de las cotizaciones bursátiles de las empresas estatales, ofreciendo rentabilidades por dividendo atractivas. Ejemplos claros de estas rentabilidades son Abertis (7,4%), ArcelorMittal (8,75%), Ferrovial (9,9%), BME (10,6%) o Acciona y Enagás (6%).

Sin embargo, las que estaban dando unos dividendos, a nuestro juicio desorbitados, han sido los las entidades financieras, superando la mayoría el 10%. En este contexto, el Banco de España, está pidiendo a los bancos que limiten su dividendo efectivo al 25% de beneficios, por lo que se reduce el “payout” que estas compañías estaban dispuestas a ofrecer.
El gobernador del Banco de España, Luis María Linde, explicaba: "Esta exigencia es especialmente necesaria en un entorno como el actual, en el que persisten incertidumbres sobre la evolución económica, tanto en España como en el conjunto de la zona euro, así como en otros países en los que las entidades españolas despliegan su actividad"

Hay que tener en cuenta que el sector bancario está inmerso en un proceso de reestructuración, donde se han juntado exigencias por parte de los reguladores y supervisores para tratar de “garantizar” la solvencia de dichas entidades: Exigencias de capital mínimo del 9% (Basilea III), dotaciones de provisiones, aportaciones al Fondo de Resolución, etc. No es lógico, que en la coyuntura económica en la que nos encontramos, los bancos miren más al corto plazo que a su viabilidad de cara al futuro. Por lo tanto, desde el punto de vista de mejorar la solvencia y liquidez, vemos positiva la recomendación por parte del Banco de España. Desde el punto de vista del accionista, un menor payout, puede resultar una pérdida de atractivo de cara al corto plazo, pero seguramente en el medio-largo sea una medida que permita incrementar la solidez de estas entidades y que repercutirá en un incremento del payout y dividendo futuro.


Es cierto que estamos en un momento delicado en los mercados, con muchas cuestiones por resolver, donde las diferentes autoridades monetarias están actuando para facilitar el crédito que no fluye de manera ordenada en el mercado interbancario.

Sin embargo y a pesar del movimiento lateral alcista que vemos en bolsa, hay empresas que pueden retribuir al inversor de manera atractiva y no sólo en España.

Así, durante los próximos días, las compañías que reparten dividendos son: Bankinter (0,018 euros por acción), Indra (0,34), ACS (1,150), Acerinox (0,433), BBVA (0,1), Santander (0,150), Dia (0,130), Técnicas Reunidas (0,729).
Desde Aspain 11, creemos que lo importante no es sólo un dividendo atractivo, sino uno que tenga tendencia creciente con el paso del tiempo y tratar de invertir en compañías con tendencia alcista en el medio-largo plazo, con negocios diversificados a nivel global y sobre todo, empresas solventes con buenos fundamentales. En ocasiones lo barato sale caro.