Europa sigue navegando en una sobrecompra de medio plazo mientras el bombardeo de resultados empresariales continúa con todos los ojos de los operadores puestos en lo que puede traernos el mes de junio en cuanto a decisiones de bancos centrales.


Hoy hemos conocido que el BCE se ha puesto a calcular el desempleo real de la zona euro y ha encontrado que no es el 9,5% oficial, sino que se acerca más al 15% si abrimos un poco el espectro de lo que se necesita estadísticamente para formar parte de ese 9,5%. Esto lo ha hecho para intentar encontrar las razones reales de que los salarios no puedan subir de forma lo suficientemente contundente como para poder dar un apoyo sostenible a la inflación, el requisito principal para poder empezar a pensar en la retirada de los estímulos, aunque el programa cuantitativo haya reducido su cuantía mensual.

Esto ha alertado a los operadores y tiene reflejo en el sector bancario, ya que la inflación se está viendo dañada por ese desplome del precio del crudo ante la pasividad de la OPEP y el constante aumento de las instalaciones de crudo en activo en Estados Unidos que vigilamos todas las semanas con las cifras de Baker Hughes.

En este momento son mayoría los súper sectores que están en negativo en Europa, pero no hay movimientos demasiado fuertes ni al alza ni a la baja, teniendo al de constructoras como el peor con un descenso de -0,8% al sentar muy mal que la alemana HeidelbergCement ha presentado unos resultados con un descenso de su beneficio operativo del -3%.

Por otro lado, hemos sabido, por parte del Banco Central de Italia, que los préstamos en problemas del país se han reducido ligeramente, pero manteniéndose por encima de los 200.000 millones, así que no hay una solución clara encima de la mesa que suponga un alivio para este problema. Además, dentro del sector bancario italiano, BPER Banca ha presentado un beneficio del primer trimestre que se ha reducido a la mitad por asumir devaluaciones de su aportación al fondo de rescate italiano, por lo que ha tenido un desplome cercano al 4% y que ha metido malas vibraciones dentro del sector. Intentando compensar la situación son las noticias de que Qatar estaría intentando subir su participación en el Deutsche Bank. ING también ha dado resultados positivos y sube cerca del 2%.

Tal como hemos visto durante la mañana, hay que tener cuidado entre la relación de la sobrecompra de los futuros sobre índices principales de Europa en gráficos a semanas y el comportamiento del sector bancario, ya que en los valores principales de España, de cerrar tal como estamos ahora mismo la semana, dejaríamos figuras bajistas en la mayoría de ellos, lo que sería muy negativo al presionar a la baja para salir de la sobrecompra en los índices.

Tampoco es positivo el dato de precios de producción industrial que hemos conocido en China pues ese está desacelerando al llegar a unas cotas en donde también tuvimos desaceleraciones en años pasados. Recuerden que la recuperación de los precios de producción industrial vino con la mejora de la economía y también con el resurgir del súper sector de recursos básicos. A este movimiento alcista llegó Donald Trump con su prometida inversión en infraestructuras y acabó de rematar el sentimiento alcista, pero poco a poco los datos de China, con esa bajada de los índices de directores de compra tanto en el sector servicios como en el de manufacturas, unida a la desilusión de la capacidad política de Donald Trump, están deshaciendo poco a poco todo este sentimiento.

Puntos alcistas y de sentimiento positivo que se están intentando arrebañar en el mercado están situados en el lado de las divisas, ya que el eurodólar está bastante lejos de la zona de máximos de este año en el 1,1, lo que es positivo para las exportadoras, teniendo al súper sector de automoción y recambios como uno de los mejores subiendo 0,43%.

La producción industrial de Alemania fue buena y también la de Francia, por lo que acabamos de tener un punto de apoyo a la hora de pensar que el producto interior bruto del primer trimestre tiene potencial para ser bueno.

A las dos de la tarde, hora española, podemos tener volatilidad ya que el presidente del BCE hablará en el parlamento holandés, así que cualquier referencia a la política monetaria puede dar volatilidad al mercado de divisas y tener espejo en el mercado bursátil.