Ayer tuvimos una sesión mortecina en los mercados europeos porque tanto británicos como americanos estaban celebrando su día de los caídos, por lo que no tuvimos volumen en absoluto y todo el mundo quedó a la espera.

Hoy ya tenemos a todo el mundo en sus posiciones pero seguimos en un cierto ambiente de espera pero ya debido a factores importantes como son los datos macroeconómicos.

Para situarnos un poco, recuerden que el Banco Central Europeo hace meses se dio cuenta de que los comentarios que estaba realizando sobre el posible cambio de tono, estaban haciendo que el mercado secundario empezase a descontar dicho cambio de sesgo por el BCE, lo que estaba obligando a países altamente endeudados a buscar una refinanciación más cara de lo que en realidad el BCE estaba disponiendo. Por lo tanto, empezaron a sosegar sus comentarios, algo que funcionó muy bien para bajar los tipos de interés en el mercado secundario, y recientemente han empezado a decir otra vez que la recuperación económica está yendo por buen camino, cada vez se extiende a más países y ha más sectores, pero siguen enfatizando que la inflación subyacente sigue muy débil, por lo que en cierto sentido gran parte de la recuperación sigue basándose en las medidas que tomaron en su momento.

Hoy vamos a tener el importante dato de IPC de Alemania y resulta que algunos Estados importantes están mostrando unas cifras peores de lo esperado y además España tiene un paso atrás en la inflación, por lo que todo el mundo está muy pendiente de ver si el BCE puede relajarse y no cambiar el tono próximamente. Esto sería dañino para el euro, pero al mismo tiempo estaríamos hablando de un impulso a la economía porque no tendríamos daño por parte de un cambio de dirección en el BCE, por lo que hay que estar atentos a la interpretación del mercado, porque tiene un cierto punto positivo.

Además, en el otro lado del charco, los americanos están empezando a pensar que podemos tener otro tirón alcista del mercado porque la revisión del producto interior bruto del primer trimestre lo deja más alto que el anterior y además ese paso adelante de la inversión de las empresas, lo que es positivo para seguir desarrollando los acontecimientos en una buena línea.

Todo lo anterior está apoyado sobre la sensación de que la OPEP no consigue dar con la tecla para hacer que los precios del crudo aumente en el corto plazo, ya que Estados Unidos sigue presentando una férrea resistencia a que suban. De hecho, el banco de España había dicho que uno de los riesgos para la economía es un precio del crudo más alto. La verdad, es que la OPEP ya ha reconocido que el equilibrio del mercado ya se ha conseguido, y el aumento de producción por parte norteamericana no puede subir toda la vida en una situación de equilibrio de mercado. Además, si venden la mitad de su reserva estratégica eso conseguirá contener la situación durante un tiempo, pero no más, así que en el futuro sí se ve una mejoría de los precios pero es bastante difícil encontrar cuándo podrían dispararse al alza, sobre todo porque cuanto más se tarde, más avanza el sector de automoción con los coches eléctricos, lo que supone una amenaza directa a la demanda por parte del crudo.

En estos momentos tenemos todavía más sectores dentro de Europa en negativo que en positivo, teniendo como uno de los protagonistas del día al de los bancos, aunque ahora ha reducido mucho las pérdidas. La atención está puesta en Italia porque el sector bancario ha vuelto a tener problemas como directo objetivo relacionado con el incremento de probabilidades de tener unas elecciones anticipadas en otoño. Ahora mismo está descendiendo -0,5%.

El peor son las telecomunicaciones con -0,74% y bebidas y alimentación con -0,52%.

Por parte norteamericana, hoy tendremos los datos de ingresos y gastos personales y la confianza del consumidor de la Conference Board, y ya saben que el consumo es el 70% de la economía norteamericana.