Weidmann dijo ayer que la política monetaria no es la panacea….también que la clave es una combinación de reformas estructurales que aumenten el crecimiento potencial y menor incertidumbre política. ¿Y la política fiscal? En su opinión, el margen para impulsar la demanda a través de la política fiscal es muy limitado….¿también en Japón?.
 



 

Los rumores en el mercado centran el nuevo paquete fiscal en torno a 10 tr. JPY (2 % del PIB), anunciado antes de la reunión del G7 del 26/27 de mayo. ¿Les parece mucho? Lo es si comparamos con los 5.5 tr. de nuevo paquete de gasto en 2013 para acompañar a la subida de impuesto de consumo un año después. En nuestro caso, la cifra es casi el doble para “prevenir” el efecto negativo de la nueva subida de impuestos en un año.

Con todo, viéndolo en perspectiva, los gastos se han mantenido de forma reciente relativamente estables con o sin presupuestos extra….

 


 

¿Efectiva? Depende en qué se materialice este mayor gasto. De hecho, todo apunta a subsidios y asistencia para intentar apuntalar el consumo a muy corto plazo. ¿Mayor inversión? Inversión y empleo público se han mantenido relativamente estables en los últimos años, algo que, en el primer caso, puede resultar inquietante. Por cierto, no esperamos que haya sorpresas con este nuevo presupuesto…

 

 

¿Qué resta? ¿y las reformas estructurales a que se refería el Presidente del Buba? De esto no se habla nada. Pero, lo cierto es que una política fiscal más expansiva acompañada en cierta medida de nuevas medidas de mayor expansión monetaria (veremos) sí podría tener un impacto en el JPY.

Naturalmente, sin que esta hipotética deseable (desde el punto de vista de las autoridades) depreciación de la moneda sea un objetivo en si mismo….¿no piensan lo mismo?.

 



José Luis Martínez Campuzano

Estratega de Citi en España