La presión compradora se mantiene viva sobre la resistencia de los 3,045 / 3,03€ por acción, presión que sin embargo no permite al precio superarla al alza por lo que, de no asistir a una resolución inmediata al alza, la probabilidad de ceder terreno con contundencia aumentan considerablemente.
La cotización registra un contundente impulso alcista a corto plazo que, junto con el respaldo del volumen de contratación, permite pensar en la resolución alcista de su directriz bajista de medio de plazo que parte desde los 7,10€ por acción.
La curva de precios se encuentra en pleno ataque a la parte alta de su gallardete alcista, superación que le habilitaría para retomar con fuerza su estructura de máximos y mínimos crecientes de medio plazo con un ambicioso potencial de revalorización.
La reestructuración alcista de corto plazo evita una perforación de su directriz creciente de medio plazo, movimiento que le permite superar su tendencia bajista primaria y situarse a un paso de corroborar su mejoría si supera los actuales máximos anuales de los 8,795€ por acción.
La incapacidad por parte de las compras de resolver al alza un área significativa de resistencia a medio plazo permite un nuevo impulso por parte de las ventas que, como ya preveíamos hace unas semanas, mantiene a la compañía como un valor con poco interés por el momento.
La compañía vuelve a lanzar su segundo ataque en lo poco que llevamos de año a sus máximos históricos situados en los 31,62€, ataque que pese a venir acompañado de una estructura creciente de fondo y alta puntuación en nuestros filtros técnicos, requiere de un aumento del volumen de contratación para ganar en fiabilidad.
La superación de figuras de continuación de tendencia hace semanas, el avance en la actividad de contratación y el mantenimiento de una saludable estructura creciente de medio plazo permiten, a su serie de precios atacar resistencias significativas de medio plazo con un incremento gradual de momento positivo.
El violento rebote registrado a lo largo de las últimas semanas le ha permitido alcanzar resistencias de largo plazo que, si quiere superar con fiabilidad, deberá normalizar normalizar las lecturas de sobrecompra acumulada registradas en el oscilador MACD.
Las compras retoman el control de la situación a corto plazo respaldado por un repunte del volumen de contratación, movimiento que permite atacar los 2,405€ por acción pensando en extender su inercia positiva de medio plazo.
La compañía quiere dejar atrás su tendencia bajista de los últimos meses y dar continuidad a su inercia positiva de fondo. La activación de señales de compra, repunte en el volumen y superación de resistencia favorecen este movimiento que podría atacar los máximos del pasado año 2016.