Desde el lanzamiento de ChatGPT en 2022, algunas acciones relacionadas con la IA se han disparado hasta máximos históricos a pesar de la alta inflación, los aranceles generalizados y la guerra en Oriente Medio. A día de hoy, un pequeño grupo de compañías representa una parte desproporcionada del mercado estadounidense, lo que ha llevado la concentración hasta niveles no vistos en décadas.
Después de más de diez años relegada al segundo plano, la renta variable no estadounidense vive ahora un momento de gloria. El fuerte repunte que se inició en 2025 en los mercados no estadounidenses ha continuado, impulsado por unas valoraciones atractivas, un dólar débil y unos sólidos beneficios empresariales.
El liderazgo chino en vehículos eléctricos ha elevado las expectativas de que la robótica humanoide pueda seguir una trayectoria similar. La comparación no resulta superficial. Los humanoides comparten muchos componentes con los vehículos eléctricos, como los motores, las baterías, la electrónica de potencia, los sensores y la fabricación de precisión. Todos ellos son ámbitos en los que China ya ha demostrado que puede crecer con rapidez y con reducción de costes.
Cuando los mercados son volátiles, es difícil resistirse a la tentación de hacer algo. Las recomendaciones de mantener el rumbo ofrecen poco consuelo cuando los mercados y las emociones están en plena espiral. Pero, en muchos casos, la mejor estrategia ha sido no hacer nada.
Los dividendos globales aumentaron un 7% hasta alcanzar los 2,09 billones de dólares estadounidenses en 2025. Capital Group elabora un informe sobre la renta variable global
En Estados Unidos están mejorando las perspectivas de crecimiento económico, justo cuando el crecimiento del empleo se está deteriorando. Este contexto atípico para los inversores subraya el potencial de la renta fija para ofrecer un nivel estable de rentas y cierta protección frente a las caídas.
Los beneficios globales aumentaron un 12,2% en 2025 hasta alcanzar una cifra récord prevista de 4,85 billones de dólares estadounidenses, lo que supone más del doble en nueve años. Los ingresos avanzaron un 5,3% hasta alcanzar un máximo histórico de 44,2 billones de dólares estadounidenses en 2025 (previsión). Los dividendos y las recompras de acciones alcanzaron provisionalmente una cifra de 3,50 billones de dólares estadounidenses en 2025, frente al dato de 3,25 billones en 2024. Los beneficios cubrieron holgadamente los dividendos y las recompras de acciones en 1,39 veces en 2025; el flujo de caja superó los pagos en al menos una quinta parte. Las empresas tecnológicas y de medios de comunicación fueron los principales motores de las ganancias en 2025. El beneficio de las empresas españolas aumentó un 4,4% en 2025, hasta alcanzar un récord previsto de 58.700 millones de dólares estadounidenses.
Los expertos de la firma siguen pensando que los fundamentales corporativos, el crecimiento de los beneficios y los indicadores técnicos continúan respaldando al mercado high yield.
La adopción de criterios ESG disminuye ligeramente a nivel global, pero se mantiene cerca de niveles récord. Los mercados de renta fija y privados siguen mostrando crecimiento en la implementación de ESG por parte de los inversores. La transición energética, los temas relacionados con la naturaleza y la inteligencia artificial (IA) son temas de inversión destacados.
Tras un primer semestre muy sólido, 2025 se perfila como otro buen año para los dividendos mundiales. En la segunda mitad del año, Estados Unidos, donde los pagos se distribuyen de manera muy uniforme entre los distintos trimestres, parece dispuesto a continuar con la alentadora tendencia actual.