La compañía textil perdió a finales de diciembre la importante recta de soporte que suponía la directriz alcista de medio plazo, generando así una señal de debilidad. Además, ahora se probando el soporte de los 55,35 euros, que de momento está consiguiendo frenar las ventas.

 Este nivel se corresponde con el mínimo intradía que tocó el pasado día 10 de noviembre y el precio más bajo al que el valor ha cotizado desde principios de septiembre. Mientras no pierda en precios de cierre esta referencia la ecuación rentabilidad-riesgo es buena para adoptar largos, ya que es probable que en estos niveles vuelva a coger fuerza y retome las subidas.

Sin embargo, si finalmente confirmara en precios de cierre la pérdida de este soporte, no sólo cerraríamos la posición larga propuesta en el punto anterior, sino que además podría ser interesante adoptar posiciones bajistas, ya que estaría confirmando una figura chartista de claras implicaciones bajistas, en forma de Hombro-Cabeza-Hombro. Para abrir esta posición corta deberá cerrar de forma clara por debajo de los 55,35 euros, y a ser posible con un volumen de contratación más alto de lo habitual. Por otro lado, a mediados de diciembre la compañía presentó los resultados correspondientes a los nueve meses de su ejercicio fiscal 2010-2011, que arrojaron un beneficio de 1.179 millones de euros, un 42% más.

Las ventas del grupo que preside Amancio Ortega se situaron en 8.866 millones de euros, con un incremento del 15% y del 11% a tipos de cambio constantes. El margen bruto creció un 20%, hasta 5.307 millones, y representó el 59,9% de las ventas. El vicepresidente y consejero delegado, Pablo Isla, anunció en una conferencia con analistas que el gigante textil tiene previsto mantener los precios estables en 2011 en términos generales en todos los mercados en los que opera, a pesar del aumento de costes derivado, entre otros factores, del repunte de las materias primas.