Si nada cambia, todo parece que el primer trimestre de 2018 ha sido más que negativo para las bolsas de todo el mundo. Los inversores han pasado de ensalzar el crecimiento económico sincronizado global a fijarse más en los riesgos que lo amenazan. Las caídas sufridas han provocado que muchos índices vuelvan a colocarse al borde de ese cruce de la muerte que en ningún caso aventura nada bueno desde un punto de vista técnico.

Se trata de una situación por la que pasaron muchos índices europeos hace unas cuantas semanas y que parece amenazar a muchos selectivos en estos momentos. Eso, al menos, es lo que afirman los expertos de Bespoke Investment.

Un cruce de la muerte es una figura técnica evidentemente bajista que se produce cuando la media de 50 sesiones cruza a la de 200 sesiones.  Estos expertos afirman que “la pasada fue una semana para olvidar en los índices globales. Los siguientes gráficos muestran la evolución de varios selectivos globales entre los que se encuentran el S&P 500, el Eurostoxx, el DAX o el Ibex 35”.

Cruce de la muerte

Los analistas señalan que todos los índices que han analizado, entre ellos el español, están por debajo de su media móvil de 50 sesiones y el S&P 500 es el único que todavía cotiza por encima de la de 200 sesiones. “A eso hay que añadir que a ese mal momento hay que añadir un gran número de cruces de la muerte”. Se trata del Stoxx 660, el FTSE 100 y el DAX.

Explican en Bespoke Investment que “si los cruces de la muerte y la caída de los precios por debajo de sus medias de largo plazo no fuera suficiente, el Stoxx 600, el Ibex 35, el FTSE 100 y el DAX están en mínimos de 52 semanas al cierre del viernes”.

El pasado viernes el Nikkei cerró la semana con su mayor caída desde las elecciones presidenciales de Estados Unidos en noviembre de 2016. La debilidad de las bolsas también se manifiesta en el hecho de que la bolsa estadounidense haya caída cuatro o cinco días en tres de las últimas cuatro semanas.

Cruces de la muerte