Las dos compañías automovilísticas evidencian la apuesta por el modelo antiguo y el nuevo. Representan dos modelos antagónicos y en los mercados eso ha terminado plasmándose. ¿Cuáles son las perspectivas que presentan estas dos firmas de la industria automotriz en estos momentos y de cara al futuro?
 
Que la industria del automóvil está cambiando ya no es un secreto a voces. Con el esquema de que nos encontramos ante un cambio de modelo en el mundo en el que los recursos fósiles no tendrán la importancia que tienen hoy en día nació Tesla. La compañía automovilística que dirige Elon Musk se basa en el desarrollo y comercialización de vehículos eléctricos, no dependientes del petróleo.

Su tipo de negocio y cómo éste se ha plasmado en los mercados, ha llevado que la compañía haya sido una historia de éxito, con unas ventas y beneficios crecientes de manera espectacular. Esto se ha trasladado en la bolsa, efectivamente, con subidas en los últimos cinco años de hasta un 820%.

Y no todo queda ahí. Con la llegada de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos y con la amenaza proteccionista a las automovilísticas clásicas como Ford y General Motors, el sector tradicional ha sufrido un auténtico revés en los mercados. Justo al contrario que Tesla, cuya revalorización en el último mes ha sido de hasta más del 17%. También, impulsado por la apertura de su Gigafactory, la fábrica de batería de litio más grande del mundo, podrá dar salida a las peticiones que tiene registradas de sus coches estrella.

Tesla y Ford


En este sentido, los filtros técnicos de Estrategias de Inversión, muestran que Tesla se encuentra en fase de consolidación, al mismo tiempo que recibe una puntuación de 6 puntos en una escala que se mueve entre el cero y el diez. Únicamente tendría dos variables en negativo: la tendencia de largo plazo es bajista y el momento total lento es negativa.

Tesla indicadores


A Ford le sucede lo diametralmente opuesto. La firma de Detroit ha sufrido en sus carnes en los últimos tiempos la posible ola proteccionista que quiere realizar Trump, llevando de vuelta las fábricas de Ford a Estados Unidos. Algo que se plasmó con la intención del magnate neoyorkino de poner fuertes aranceles a la compañía en el caso de que abriese una nueva fábrica en México. Sus títulos desde máximos anuales ceden, por tanto, sobre el 11%. En los últimos cinco años se encuentran prácticamente planos.

Sobre su estructura técnica, los indicadores de la zona Premium de Estrategias de Inversión muestran que Ford se encuentra en fase de consolidación, mientras que recibe una puntuación de 6 puntos en una escala que se mueve entre el cero y el diez. Todos los filtros se mantienen en positivo, salvo la tendencia de largo plazo, que es bajista; y el momento total lento, que está en negativo.

Ford indicadores