Si esta semana o la que viene el mercado se estabiliza, aunque no hubiera razones objetivas para pensar en un cambio de ciclo, habría que ir pensando en ello porque hay situaciones en las que el mercado sufre mucho, lo que afecta a la confianza, al consumo y, en definitiva, al ciclo. Hay factores que “me han pillado por sorpresa, porque pensaba que 2016 iba a ser brillante pero tampoco pensaba este desarrollo”, reconoce Ramón Forcada, de Bankinter.
 

Lo primero que me ha sorprendido es que creo que la normalización de tipos de interés no se debe permitir todavía.  “Creo que igual acaba rectificando y sube menos. Porque el contexto es muy complejo, todavía no está descontado el ciclo económico expansivo y esto tiene riesgos implícitos, porque es malo para emergentes y bueno para desarrollados”. Ponerse a subir tipos en un entorno negativo para emergentes, significará que los emergentes lo pasarán mal por materias primas y ciclo y lo tendrán complicado para devolver su deuda.

Esto coincide en un momento en el que se pone de manifiesto que la economía china no crecerá como antes y esto, unido a los imponderables como el caso Volkswagen o Renault, además de unos beneficios que no serán brillantes en Estados Unidos, son factores que no suponen un estímulo para que el mercado lo haga bien.

En este entorno, ¿hay margen de subida para la renta variable de países desarrollados? Forcada reconoce que tiene potencial, especialmente Europa. “Por cifras nos salía un Eurostoxx en 4.056 puntos, con lo que Europa está francamente barata. Cuando tengamos despejado el panorama de lo que ha hecho la FED, no creo que la segunda parte del año sea mala”.

En cuanto a sectores todavía no entraría en bancos, ni en valores ligados al crudo – como Repsol – al igual que dejaría de lado Acerinox y ArcelorMittal. En cambio sí entraría en IAG y Aena, al igual que Ryanair.