En teoría la reunión de mañana entre los líderes europeos es de carácter informal “para hablar de crecimiento y además es una reunión relativamente importante porque puede ser el catalizador que mueva a los mercados: de renta variable, divisas y renta fija”, explica Mercedes Camacho, de Omega IGF.
Una reacción bien para que hayamos visto el suelo o para que el repunte simplemente sea para volver a caer. "No creo que avancemos mucho, Hollande sigue insistiendo en la emisión de los eurobonos, la CE también lo apoya aunque dice que no es una solución a corto plazo". Creo que es necesaria buena voluntad y que lo que salga sea algo de consenso, no que salgan opiniones diversas.

No cabe duda que el BCE tiene que jugar un papel muy importante. Llevamos diez semanas en que no utiliza el mecanismo de compra de deuda, cuando la situación se ha relajado entiendo que no vaya peor con las tensiones que hemos tenido no es fácil de entender por qué un mecanismo del que disponemos, no se utiliza. De hecho, la OCDE incluso ha llamado la atención sobre esto y más pronto que tarde tendrá que doblar el brazo y acudir a los mercados.

Según la OCDE, la economía española caerá un 1.6% este año, pero la buena noticia llega del déficit. De todo el informe, “creo que es lo más positivo. Pensar que hace unos días la Comisión Europea nos decía que no íbamos a cumplir ese objetivo, y que la OCDE confía en nosotros para el próximo año, es una buena noticia y un mensaje tranquilizador para los mercados”.

Pero ¿y si se bajan los tipos de interés? Si el BCE reduce los tipos de interés, “tendría que haber una política monetaria cuantitativa a la que se ve lo poco proclive que es el BCE. Eso también podría generar grandes preocupaciones para el BCE, cuyo objetivo es controlar la inflación”. Con unos tipos de interés tan bajos, posiblemente las tensiones inflacionistas crecerían., explica esta experta en Radio Intereconomia.