En el corto plazo, y a pesar del castigo de hoy, Sacyr intenta recuperar la directriz alcista que ha guiado sus subidas desde comienzos de año.
Después de quebrar a mediados de mes la directriz alcista que guiaba sus movimientos desde comienzos de año, Sacyr parece estar construyendo un pull back para retomar de nuevo el vuelo. No obstante, para ello tendría que superar los 5 euros, un nivel de resistencia importante que no traspasa con los suficientes filtros desde 2011. De hecho, a principios de este mes de abril logró cerrar por encima, pero poco le duró el avance.

Por abajo, Sacyr se apoya en los 4,35 euros y, si pierde este nivel, podría ir a soportarse a los 3,50-3 euros, zona de mínimos del año.

A pesar de la corrección de corto plazo, Sacyr lleva años desarrollando una figura charlista de vuelta en forma de taza con asa. Además, la forma de asa (segunda parte de la figura que está actualmente desarrollando) se está desarrollando con bajada de volumen.

Además, en las últimas horas Sacyr está dando que hablar y ya está encaminando la salida a bolsa de su filial dedicada a la inversión inmobiliaria Testa, para aprovechar las ventajas fiscales de las SOCIMIs.

Entre tanto, no cesa en su objetivo de rebajar su déficit y destinará el dividendo extra de 122 millones que cobrará de Repsol a reducir precisamente el agujero provocado por la adquisición de parte de la petrolera y que aún asciende a 2.337 millones de euros.

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