El Ibex 35 firmó una sesión de recortes para comenzar el mes, perdió un 4,49% y mantuvo in extremis los 8.500 puntos. En opinión de José Lizán, gestor de carteras de Nordkapp “hemos vivido una sesión de volatilidad que después de la semana de alzas generalizadas que vivimos la semana pasada y en la que los índices recuperaron un 10%, se ha visto que fue un rebote técnico y las previsiones están ahí”. “La situación sigue igual y los mercados de crédito corporativo no funcionan y estamos inmersos en una espiral con fuerte volatilidad”, explica.
En relación al recorte de tipos que el mercado espera el jueves por parte del BCE, Lizán matiza que “está por ver si es de 75 puntos básicos o de 100” porque “empezó con 50 puntos básicos y según pasan los días vemos que aumentan las probabilidades de mayores bajadas”, “el proceso está ahí, la inflación cae a un ritmo mayor del esperado lo que permite que las políticas económicas sean más laxas para reactivar la economía”.
Las autoridades monetarias “han conseguido con sus rebajas recortar los precios de las comodities pero con el precio de quebrar muchas compañías y reventar los mercado de crédito”. “Creemos que el proceso no ha llegado a su fin y las autoridades muestran que tratan de hacer todo para que no entremos en depresión sino que se quede en recesión”, apunta el experto.

Echando un vistazo a la tabla, los dos grandes bancos BBVA y Santander, se dejaron hoy más de un 6%. “Ha habido caídas muy graves hoy después de las subidas de la semana pasada”, apunta Lizán quien recuerda que “Gamesa la semana pasada un día subió casi un 20% y hoy ha caído un 8% lo que pone de manifiesto que existe una tremenda volatilidad que es anómala en los mercados aunque ya empecemos a acostumbrarnos a ella”. De momento “no vemos puntos de inflexión ni en los mercados de crédito ni en los datos macroeconómicos y por lo tanto seguimos infraponderados en bolsa con una exposición de como máximo el 20% y manteniéndonos muy cautos porque en los mercados una mala decisión puede ser un gran error”.

Para el experto las bolsas sí han recortado lo peor porque “no estamos en los 16.000 puntos de Ibex y obviamente y se ha descontado gran parte de la caída de beneficios” de hecho “un índice que ha caído un 45% en un año algo quiere decir y algo anticipa”. “Las bolsas empezaron a caer en agosto de 2007 y estamos viendo que los peores datos macroeconómicos están saliendo ahora a nivel mundial, estamos viendo los profit warning de las empresas” y “las bolsas también deberán anticipar la salida pero de momento tocan mínimos y no parece que los rebotes tengan fuerza”, “sólo son técnicos”. “Vemos a todos los valores con tendencia bajista y si que es cierto que las bolsas anticipan y habrán de hacerlo por lo que ir tomando posiciones de aquí a la baja tiene sentido en el medio plazo pero esperamos señales de mayor intensidad para deducir que las situación mejora”, pone de manifiesto el experto. 

En relación a Sacyr Vallehermoso que hoy fue uno de los tres valores que logró salvar el tipo, el gestor de carteras matiza que su situación actual es “consecuencia de una mala gestión en tiempos de bonanza”. “Ha sido una de las empresas que se han creído que el retorno de inversiones seria siempre del 15-20% y que el coste de financiación sería del 4,5% y cuando ha habido una vuelta de estos dos parámetros las compañías que no hicieron bien sus deberes están sufriendo la crisis”, “algunas colapsan y otras venden in extremis activos para poder refinanciar los vencimientos de deuda y Sacyr tiene 2.900 millones de euros de vencimiento de deuda en 2009 y si no hubiera vendido Itínere que pensamos que es la opción que quería vender, lo hubiera pasado muy mal”. Lizán expone que “si se deshace de Repsol se queda en una constructora que no tiene buenas perspectivas. Repsol es la fuente que ha de mantener y no quiere deshacerse de ello y su apalancamiento excesivo ha forzado la venta de su filial. No nos extrañaría que vendiera algo de Repsol pero no el 20% a no ser que la plusvalía sea grande porque es la única parte que podría darle ingresos y si se la quitamos quedaría en una compañía parecida a Colonial, con mucha deuda y no creemos que sea su opción”, afirma.

El experto cree que “la venta de la petrolera era demostrar al mercado que tenía activos para deshacerse y quitarse deuda porque las ofertas por Itínere no llegaban a buen puerto porque la situación de ahogo financiero es evidente” y es que “la refinanciación se ha vuelto imposible en los mercados de crédito y más para una inmobiliaria con un importante apalancamiento y el ciclo adverso. Si es necesario vender un 5 o un 6% de Repsol para desahogar más la situación no está en mis manos saberlo pero ha sido un buen paso el vender Itínere y no Repsol” porque “con el dividendo le paga una buena parte del servicio de la deuda y es el que mejor perspectiva tiene para los próximos años”. 

En el ámbito de las recomendaciones, Lizán apuesta por “valores con mas visibilidad, defensivos y con apalancamientos moderados y cuyos accionistas de referencia tengan apalancamientos moderados. Creemos que el sector de utilities y defensivos como las telecom hay que tenerlos en cuenta para hacer cartera” pero “manteniendo la cautela y esperando a que el ciclo de señales de vuelta y en la parte macro haya algún punto de inflexión en esas variables que de momento no cambian”, afirma.