Con 2011 recién estrenado ¿la mejor inversión? Cambios de categoría, geográficos e incluso de activos. Lo mejor con tal de obtener rentabilidad. Pero ¿hacia dónde se dirigen las apuestas de los expertos? Renta Variable será el activo estrella en 2011 en sectores como commodities y tecnología. La renta fija también tendrá su oportunidad con la deuda corporativa.

Apenas algo más de un mes es el tiempo que queda para cerrar el año…y es hora de valorar cuáles serán los activos en los que posicionarse en el próximo ejercicio. El abanico de posibilidades es amplio: ¿Renta variable o renta fija? ¿Sector financiero o industrial? ¿Emergentes o desarrollados? Sin embargo, los expertos no dudan a la hora de pensar en la renta variable como el activo “que tiene mejor potencial que la renta fija (gubernamental) dado el entorno de expansión económica en que nos encontramos”, reconoce el equipo de análisis y asignación global de Edmon de Rotchschild AM. Aunque advierten de que el crecimiento será lento en los países desarrollados “ofrecerá un fuerte apoyo a la renta variable pues los rendimientos de los dividendos son iguales o superiores a los tipos de interés a largo plazo”. Las condiciones de salud financiera de las empresas son buenas “y muchas compañías están bien posicionadas para beneficiarse del crecimiento de los países emergentes”.

Los emergentes seguirán siendo punta de flecha

Porque son precisamente los países “en vía de crecimiento” los que seguirán protagonizando los mayores rallies el próximo año. No sólo ofrecen las mejores perspectivas sino que su volatilidad ha bajado. Jackes Quebeka, director de fondos de fondos long Orly en Edmond de Rothschild Investment Managers reconoce que “se espera que el crecimiento de las economías desarrolladas alcance el 2.6% frente al 6.8% de las economías emergentes (10.5 % para el caso de China y 9.4% para la India)”. Este experto reconoce que en estos países “podemos invertir tanto en renta variable como en renta fija (deuda y divisas locales) que son la clases de activos más apropiadas para tener exposición a estos mercados”. Los temas industriales, oro, commodities, ambiente o salud son algunos de los que habría que seguir en estas economías.

En el caso de la renta variable europea, “las valoraciones siguen siendo muy atractivas, sobre todo en un contexto de tipos de interés muy bajos yde crecimiento sólido de resultados”, asegura Claire Chaves D´Oliveira, head of Equity Management de Groupama Asset Management. Un activo que se verá favorecido por una abundante liquidez. “Las empresas disponen de reservas de ahorro importantes y, en consecuencia, se reactivan las fusiones y adquisiciones. No sólo en los emergentes, donde los importes son superiores que en Europa, sino también en Estados Unidos”.

El sector tecnológico, la llave de los desarrollados

Y si hay un sector en el que ya se están mostrando los movimientos de M&A ese es el tecnológico. Las recientes especulaciones en torno a una posible compra de Apple han dado un nuevo aliento al mercado. Según advertía el propio Steve Jobs, presidente de la compañía estadounidense “tenemos una sólida posición de caja que no hace estar en una posición ventajosa de cara a futuras adquisiciones”. Sony, Disney, Facebook…son algunas de las compañías que han subido en las últimas jornadas como posible objetivo de la tecnológica de la manzana. Movimientos que se unen a la intención de Intel de invertir 8.000 millones de dólares para la construcción de una nueva fábrica en Estados Unidos- en un intento de las compañías de aprovecharse de la debilidad del dólar para fabricar sus productos en su propio país. Quebeka sobrepondera este sector “debido a su potencial pues conserva sus buenos fundamentales”. No hay más que ver la evolución en los últimos cinco años de los fondos que invierten en el sector (ver página 60 de esta revista), con rentabilidades que superan el 20%. Referenciado al mismo índice del mercado americano – Nasdaq 100- el Bankinter EEUU Nasdaq 100 acumula cerca de un 18% de rentabilidad en el último año.

Dentro de la renta variable, la responsable de renta variable de Groupama reconoce mantener “un punto de vista optimista en cuanto a los mercados europeos de renta variable, privilegiando las compañías expuestas a los países emergentes, y particularmente aquellas en las que crece el poder adquisitivo del consumidor –lujo, distribución ó automoción- y reduciendo nuestra Infra-ponderación en los valores financieros menos penalizados que lo previsto por BasileaIII”.

Y como dicen que una buena cartera es aquella que permite tener exposición a todo tipo de activos, diversificada, la renta fija también aportará su particular granito de arena. Eso sí, no la gubernamental. Víctor Alvargonzález, director de Profim, reconoce que “aunque los inversores se han perdido el rally vivido en los últimos meses en la deuda gubernamental de países como Estados Unidos o Alemania, todavía quedan oportunidades en el lado de la deuda corporativa”. Si tenemos en cuenta que losbancso centrales van a continuar apoyando la recuperación económica, lo que significa que los tipos de interés seguirán bajos durante un largo período de tiempo, va a existir una búsqueda de rentabilidad “que hará que la deuda corporativa , tanto de grado de inversión como Hight Yield, siga registrando gran demanda”, reconoce el equipo de renta fija de Schroders. Por su parte, Pedro Monteiro, responsable de crédito de Santander Asset Management reconoce que “el mercado de crédito registró un comportamiento bastante bueno en los nueve primeros meses del año, con una rentabilidad del 6.568% (índice ERL0)”. Una tendencia que continuará siendo positiva porque “después de un año récord en emisiones, las necesidades de refinanciación de las empresas es muy baja y lo que estamos viendo son emisiones oportunistas que muestran extensiones de su perfil de vencimientos para aprovecharse de los bajos tipos de interés”. Desde la gestora de la entidad cántabra reiteran su visión positiva de bonos corporativos “con una visión muy constructiva sobre este tipo de activos”.

Desde Schorders recomiendan seleccionar bonos de alto rendimiento (hight yield), en sectores cíclico y financiero “ya que cuanto mayor sea el diferencial de estos bonos corporativos respecto al bund, menos expuestos estarán a su desplome”. Desde JSK EAFI, Javier Kessler iría mirando fondos ligados a inflación e ir acompañando las distintas fases de la economía.

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