Ya hemos conocido la sentencia del Tribunal Supremo que reconoce el derecho de los accionistas a recuperar el dinero en la salida a bolsa de la entidad bancaria. ¿Cuáles son los pasos a seguir y quién puede reclamar?
 
La salida a bolsa de Bankia sigue en el ojo del huracán. Después de una larga travesía en el desierto el Tribunal Supermo dio el visto bueno a las reclamaciones por parte de los accionistas a consecuencia de la OPV de la entidad financiera.

La sentencia reconoce el derecho de estos inversores a recuperar su inversión y sienta jurisprudencia en aras de otras situaciones en los que los accionistas de otras compañías se vean afectados por una situación similar. De esta manera, se abre la posibilidad a que los más de 370.000 inversores particulares que entraron a la salida a bolsa de Bankia puedan recuperar todo su dinero invertido, como llevaban tiempo atrás peleando.

Como consecuencia, en una primera valoración, Manuel Pardos, presidente de ADICAE, asegura que “la sentencia abre la puerta a que miles de consumidores reclamen y recuperen su dinero, aunque se trate de cantidades aparentemente pequeñas”, ya que la operación liderada por Rodrigo Rato “se centró especialmente en captar el dinero de más de 400.000 pequeños ahorradores”. Por eso, la medida más importante es reclamar lo antes posible ante instancias judiciales la cantidad invertida, si es que no se ha hecho ya.

Tal y como comenta la Plataforma de Afectados por las participaciones con las preferentes, a través de declaraciones realizadas a este medio “Todavía se está a tiempo de poner demanda”. En este sentido, “la nulidad del caso todavía no se ha cumplido, aunque “hay que hacerlo cuanto antes, porque hay problemas con las caducidades”. Esto se refiere, principalmente, aunque no hay consenso con los tiempos en los que se puede todavía reclamar esa inversión. “Son cuatro años o bien desde que Bankia reformula las cuentas o bien desde que el Banco de España elabora un informe en noviembre del año pasado”, comenta el responsable de esta plataforma. En cualquier caso, la caducidad del proceso es un factor con el que debe jugar el accionista. Por eso se recomienda que cuanto antes mejor.

Para ello, según habrían reconocido distintos analistas conocedores de la materia a varios medios de comunicación, Bankia habría provisionado ya este supuesto. Tendría preparados en torno a 1.800 millones de euros para cubrir estas posibles compensaciones a particulares que se vieron inmersos en el lanzamiento en el parqué español de la compañía, de los que un 40% correrían a cargo del banco y el 60% restante, de BFA, es decir, del Estado.

En muchos casos, hay accionistas que han podido llegar a perder hasta un 99% del dinero invertido, que es lo que ha caído el valor en el mercado después de su primer día de cotización.

Con todo, y sabiendo que todo el mundo que se haya visto perjudicado en este asunto tiene el derecho a unirse a la reclamación –asegurando que hubo vicio de consentimiento–, aún no está claro el plazo para poder exigir esta devolución de la inversión por vía judicial. A pesar de informaciones que aseguran que todo puede depender de si se tiene en consideración el  contrasplit realizado en mayo de 2013, en cuyo caso el plazo podría expirar el próximo año, la Plataforma de Afectados por las Preferentes desmiente este punto

“Lo del contrasplit no tiene nada que ver y eso lo tienen todos los que compraron las acciones en la OPV”, comentan. “Todos los que han comprado las acciones de la OPV les han hecho contrasplit y los que hayan comprado después de que se reformularan las cuentas lo tienen más difícil (...) por lo que todos los que hayan comprado en la OPV pueden reclamar”, informa el abogado responsable de la plataforma.

En cuanto a los inversores institucionales, sobre si pueden también unirse a la reclamación, en base a los comentarios de esta misma fuente, estarían en pleno derecho. Las personas jurídicas también tienen derecho a demandar. Aquí no es el perfil, lo que se analiza es la información del folleto, da igual que sea una persona física o una persona jurídica”, termina”.